Este martes, el "médico de los famosos" Rubén Mühlberger, quien estaba en prisión domiciliaria desde el 14 de mayo, recuperó la libertad. Se la otorgó el juez Juan José Cavallari. Ahora, Mühlberger deberá presentarse en el juzgado cada 15 días y no podrá salir de la Ciudad de Buenos Aires sin autorización, informó Clarín.

Moria Casan y el médico Rubén Mühlberger

La detención del médico fue por abrir su clínica en cuarentena y ofrecer un "antiviral" contra el coronavirus. Su lugar de trabajo, Klinik Mühlberger (Arenales al 1300) fue luego clausurada.

Mühlberger también enfrentó una acusación de "abandono de persona seguido de muerte" en una causa que llevaba adelante la fiscal Valeria Massaglia, pero que finalmente fue descartada ya que el cuerpo de la víctima había sido cremado y no podría peritarse. Así, el médico de 60 años pasó de enfrentar una pena de 15 años a una de seis.

Allanamiento a la clínica de Rubén Mühlberger, conocido como el "médico de los famosos" (EFE/Policía de Buenos Aires)

Mientras que el juez Cavallari autorizó la liberación del médico, a pedido de su abogado defensor Mariano Cúneo Libarona, la fiscal Massaglia sostuvo que debía seguir preso porque "existen posibilidades de entorpecimiento de la investigación por parte del encausado".

Massaglia sostiene que hubo "amedrentamientos sistemáticos por parte del imputado hacia los empleados de la clínica y diversos testigos de la causa" y que "Mühlberger haría prevalecer en su relación y sus diálogos con ellos una evidente situación de poder a su favor".

Rubén Mühlberger junto a Diego Maradona, Rocío Oliva y Charly García (Web)

Entre los testimonios citados por la fiscal, uno denunciaba que "Mühlberger intimidó a los empleados extranjeros, a quienes los amedrentaba con la posibilidad de no volver a conseguir trabajo si declaraban contra él".

Sin embargo, el juez avanzó con la liberación, por lo que Massaglia solicitó una serie de medidas restrictivas: concurrir a sede judicial cada 15 días, no salir del ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sin autorización judicial, no concurrir a la clínica y tomar contacto con sus empleados ni ejercer la medicina.

Sobre esos pedidos, Cavallari solo hizo lugar a dos: obligó a Mühlberger a presentarse en el juzgado cada dos semanas y le prohibió salir de la Ciudad de Buenos Aires sin autorización.