La actividad económica se va recuperando a medida que el país va dejando atrás la pandemia de Covid-19, pero existen distintos condicionantes que limitan la expansión y la caída del crédito al sector privado en términos reales es uno de ellos.

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Los bancos ya no ofrecen préstamos preaprobados por correo electrónico y tampoco están “regalando” tarjetas de crédito. Las entidades están destinando hasta el 70% de los depósitos de sus clientes a la rueda segura de la deuda remunerada del Banco Central.

El Gobierno había prometido antes de las elecciones primarias medidas para poder cambiar la ecuación y que una mayor porción de los depósitos vaya al crédito para el sector privado, pero hasta ahora no hubo nada de eso.

En ese escenario, el stock de Letras de Liquidez y Pases Pasivos del Banco Central aumentó la friolera de 76,9% al pasar de 2,36 billones a 4,18 billones en un año. El salto fue de veinticinco puntos porcentuales por encima de la inflación del período.

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Qué pasa en el mercado de crédito

El stock total de préstamos en pesos al sector privado alcanzó un nivel de 3,5 billones de pesos en septiembre, por lo que aumentó 40% en los últimos doce meses.

Esos valores se encuentran no solo por debajo de la inflación del período (que estuvo en torno al 52%) sino también treinta y siete puntos porcentuales por debajo de la expansión que mostró la deuda remunerada del Banco Central.

Durante septiembre de 2021, el sector privado tuvo créditos por 189.165 millones de pesos, lo que representó un avance de 5,7% mensual, acelerándose respecto al mes previo y por encima de la inflación esperada para el mes.

La línea de préstamos personales creció un 4,6% mensual, encadenando su décima sexta suba consecutiva. El saldo subió a 582.856 millones de pesos para el total acumulado, presentando un crecimiento interanual en términos nominales del 41%, contra los $413.426 millones al cierre del mismo mes del año anterior, según un análisis de la consultora financiera First Capital Group.

Durante el tercer trimestre del año se pudo ver un aumento del 11,1%, valor que se ubican por sobre la inflación del período. En los últimos meses se aprecia una aceleración en las colocaciones. La llegada de la ansiada ‘normalidad’ a mayor cantidad de localidades, actividades y población, sin duda motivan la reactivación de esta línea”, explicó Guillermo Barbero, socio de First.

Las operaciones con tarjetas de crédito registraron un saldo de 1,09 billón de pesos, lo cual significó un aumento de 4,9% respecto al cierre del mes pasado. El crecimiento interanual, llegó al 46,7%, valor que también estuvo por debajo de la inflación.

Ahora 12. (Archivo)

“Sin lugar a dudas, el relanzamiento del programa de cuotas ‘Ahora 12/30′ ha sido de gran influencia en el crecimiento de los saldos a cobrar: la posibilidad de acceder a bienes de mayor valor, gracias a la extensión de los plazos tradicionales, como así también la determinación de tasas de interés menores a la inflación esperada, son un fuerte incentivo para que nuevos consumidores se acerquen al mundo de la financiación, sobre todo aquellos que poseen límites de compra en cuotas sin utilizar”, dijo Barbero.

En relación a los préstamos comerciales, esta línea aumentó su saldo un 7,7% respecto al saldo que se observó el mes pasado, ubicándose con un stock de cartera de 1,1 billón de pesos, continuando con la suba nominal desde mayo. Respecto del mismo mes del año anterior, el alza fue de 31,7%. Pero a nivel trimestral, la variación fue del 16,3%, por encima de la suba de precios de ese período.

“Este salto abre expectativas acerca de lo que sucederá con la actividad económica durante el último trimestre del año: la recuperación de la normalidad puede exigir recomponer stocks de mercaderías, mayores inventarios de cuentas por cobrar e inversiones en reaperturas y mantenimiento”, explicó Barbero.