Más de un millón de hectáreas fueron arrasadas por el fuego causado por incendios en la Argentina este año, según precisó el Servicio Nacional de Manejo del Fuego de Argentina (SNMF).

En buena medida, la pérdida se debió a la intensa sequía prolongada y el fenómeno de La Niña, que ”eleva las temperaturas y hace que los períodos de lluvia sean menos frecuentes”, según el director del SNMF, Alberto Seufferheld.

De acuerdo al instituto, el 95% de los incendios fueron causados por causas antropogénicas (por los seres humanos). Por ejemplo, “en el Norte mucho tuvo que ver con el uso de la quema para sacar la caña en la cosecha y los rastrojos”, mientras que “en otros lugares la causa es la necesidad de mejoramiento de pastura”.

Las negligencias también juegan un papel relevante en el origen de estos incendios. Foto: EFE.

Las negligencias también juegan un papel relevante en el origen de estos incendios, como ocurre en la Patagonia, donde estuvieron relacionados principalmente “con la quema de residuos forestales sin cuidados”.

Por estos motivos, el director del SNMF aseguró que “hay que cambiar la cultura, el uso del fuego como herramienta tiene que tener cierta formación”. “Eso arranca desde lo local, pensar qué hacer con los depósitos de los residuos forestales y evitar los accidentes”, consideró.

Aunque los incendios fueron provocados en su mayoría por el ser humano, desde las organizaciones de la sociedad civil advierten que una de las consecuencias de la crisis climática es este tipo de escenarios.

Desde el colectivos Fridays For Future, señalaron que este 2020 fue “una de las peores temporadas de incendios en décadas. “El avance de la crisis climática y ecológica, con todo lo que eso implica en el aumento de temperatura y cambios más bruscos del clima, perjudicó la resiliencia de los ecosistemas, ya que se alteran los equilibrios de los bosques, los humedales y las selvas, que son muy frágiles”.

La superficie estimada afectada por los incendios fue de 1.080.846,98 hectáreas. Foto: Pedro Castillo.

La Niña, asimismo, provocó que más cantidad de masa boscosa o pastizales se secaran con mayor rapidez, de acuerdo a Seufferheld.

Así, entre el 1° de enero y el 15 de diciembre, la superficie estimada afectada por los incendios fue de 1.080.846,98 hectáreas, siendo las provincias de Córdoba y Entre Ríos las que más afectadas. Entre las provincias más damnificadas, también se sitúa San Juan, que no registró ningún incendio en todo el 2020.

“En condiciones normales, hay un porcentaje alto de afectación por el hombre, pero en condiciones húmedas no hay grandes superficies de fuego. No obstante, con las condiciones extremas registradas, con márgenes históricas de temperatura y sequedad, el panorama se complicó”, explicó Seufferheld.