El costo de vida que tienen los trabajadores asalariados aumentó 3,7% en febrero, respecto de enero, por lo que mostró así una desaceleración en comparación con los últimos meses, pero el dato anual preocupa: la inflación volvió a instalarse por encima del 40% anual.

Otro dato alarmante es que uno de los subíndices que más presiona al costo de vida es el de alimentos y bebidas: en febrero, este rubro se encareció 4,6%. Las frutas y las verduras volvieron a ser determinantes, con subas del 7,3% y 9,4%, respectivamente.

Los datos surgen del informe que todos los meses elabora el Instituto Estadistico de los Trabajadores, cuya matriz académica es de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), con el apoyo de cincuenta gremios de la CGT y la CTA.

A diferencia del Indec que releva precios y reporta su variación en todo el país, el IET estudia el impacto del movimiento de precios en los salarios de los trabajadores asalariados que están afiliados a los sindicatos.

Para este universo de casi seis millones de personas (que sostienen económicamente sus hogares) la inflación fue del 3,7% en febrero, desacelerándose ligeramente después del 4,3% de diciembre y el 4% de enero.

De este modo, en el primer bimestre la inflación acumulada fue del 7,8%, en tanto que en los últimos doce meses fue del 40,9%. Ese último dato confirma que la inflación interanual volvió a superar el 40% después de cinco meses en el rango entre 35-40%.

Los datos del mes

Un capítulo que registró alzas importantes en febrero fue Enseñanza (5%), coincidente con el reinicio del ciclo lectivo. El IET dijo que es de esperar que en marzo se produzcan nuevos aumentos en este segmento, en vista de que en el tercer mes del año se registra la actualización de cuotas de colegios y universidades.

Equipamiento y Mantenimiento del Hogar fue otro de los rubros con alzas destacadas en febrero, con un 4,6%. Incidieron aquí alzas promedio del 7% en servicio doméstico, pero también del 4% en muebles y del 4,2% promedio en productos de limpieza, tales como detergentes, escobas y esponjas.

Otro capítulo que subió por encima del nivel general fue Otros Bienes y Servicios subió 4,2%. Aquí incidieron particularmente subas en pañales (14%), peluquerías (9%) y desodorantes (7%).

Por debajo del nivel general se observa a Indumentaria y Calzado, que subió 3,6% y Salud, que lo hizo en 3,4%, en buena medida por lo ocurrido con medicamentos (3,7%) y consultas odontológicas (18%).

Esparcimiento, Transporte y Comunicaciones y Vivienda fueron los capítulos con alzas más moderadas (todas por debajo del 2%). Esparcimiento se encareció 1,9% en febrero, debido a que el fin de la temporada alta (que implicó que los paquetes turísticos bajaran de precio) amortiguó las subas del 7% en alimentos para mascotas y del 20% en gimnasios. En el caso de Transporte y Comunicaciones, la suba promedio fue también del 1,9%; incidieron aquí alzas del 6,2% en autos cero kilómetro y del 5,2% en combustibles.

En tanto, Vivienda trepó 1,3%, y se explica por el congelamiento tarifario aún vigente, que permitió atenuar aumentos en rubros como alquileres (2,2%) y materiales de construcción (4,5%).

El IET consideró que de cara a los próximos meses, la dinámica de la inflación se asociará estrechamente a la dinámica del precio del dólar (que en las últimas semanas empezó a morigerar el ritmo de devaluación diario), los precios internacionales de los commodities, las tarifas de servicios públicos (congeladas desde hace ya más de un año) y las expectativas (que procuran ser coordinadas por medio del Consejo Económico y Social).

Si la inflación del resto de 2021 fuera del 3,5% mensual (equivalente a la del último semestre), la inflación acumulada en 2021 alcanzaría el 52,1%. Si la inflación mensual pasara a ser del 3% en los próximos meses, la inflación acumulada sería del 44,9%.

Para que baje del 40% interanual, la inflación de los próximos meses debería ser inferior al 2,6% mensual, en tanto, para que sea inferior al 30%, la inflación mensual de aquí en más debería menor al 1,9%.