El viernes 22, el primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, sostuvo que la variante británica del coronavirus, además de ser mucho más contagiosa, tendría un índice de mortalidad superior a la convencional. Sin embargo, este sábado los expertos en salud británicos expresaron su “sorpresa” por los comentarios formulados por el premier y afirmaron que no existen evidencias para tales afirmaciones.

Yvonne Doyle, directora de la Sanidad Pública Inglesa, declaró a la cadena BBC que todavía “no está absolutamente claro” que la variante hallada en el sur de la isla sea más letal. Si bien reconoció que “hay alguna evidencia”, aclaró que “todavía es demasiado pronto como para asegurar algo”.

Según publica la agencia de noticias Europa Press, un miembro del panel de expertos del Gobierno británico (SAGE), Mike Tildesley, coincidió con su colega y opinó que la declaración de Johnson lo había “sorprendido”.

Tildesley reconoció que era cierto que el número de muertes había aumentado, de 10 a aproximadamente 13 por cada 1.000 pacientes, tal como había anunciado el primer ministro. Sin embargo el experto, explicó: “Me hubiera gustado esperar una semana o dos más, y supervisar un poco más la situación antes de sacar conclusiones realmente sólidas al respecto”. También aclaró que esa estimación se basa “en una cantidad relativamente pequeña de datos”.

Ahora también parece haber algunos indicios de que la nueva variante, la que se identificó por primera vez en Londres y el sudeste de Inglaterra, puede estar asociada a una mayor mortalidad”, sostuvo Johnson ante la prensa.

Por su lado, la OMS cree que la mayor mortalidad de la nueva podría deberse a la sobrecarga del sistema sanitario, según reportó la agencia de noticias Europa Press. “Si la variante es más contagiosa, hay más casos y entonces hay más personas hospitalizadas. Si hay más hospitalizados y los sistemas están sobrecargados se producen más muertes porque los médicos están sobrepasados”, explicó Maria Van Kerkhove, epidemióloga de la OMS encargada de la gestión de la pandemia.

Sin embargo, otros expertos defendieron las declaraciones de Johnson, como el principal asesor científico del primer ministro, Peter Horby: “Si la información no se hubiera divulgado, el Gobierno podría haber sido acusado de encubrirla”. Para Horby hay indicios de que la cepa es marginalmente más letal, pero aclaró que el riesgo de muerte aún era “muy, muy pequeño” para la mayoría de las personas.

El Reino Unido es el país más castigado de Europa por la pandemia, con más de 97.000 muertos. Además, sesde hace unas semanas se enfrenta a una nueva ola de contagios tras el descubrimiento en diciembre de una mutación del coronavirus, entre 50% y 70% más contagiosa.

Una enfermera prepara una inyección de la vacuna contra el COVID-19 desarrollada por Pfizer y BioNTech, en el Hospital Guy en Londres, el martes 8 de diciembre de 2020. (AP Foto/Frank Augstein, Pool)Frank Augstein | AP

El Reino Unido también es la nación europea con más vacunados, con cerca de 6 millones de personas que recibieron la primera dosis de la de Pfizer-BioNTech o la de AstraZeneca-Oxford, ambas eficaces contra esta nueva cepa de acuerdo a los datos científicos.

Con información de Télam.