Este miércoles, la Cámara de Apelaciones de Dolores sobreseyó a Alejo Milanesi de 19 años y confirmó que los otros ocho rugbiers acusados por el crimen de Fernando Báez Sosa, ocurrido en Villa Gesell en enero de 2020, continuarán en prisión a la espera del juicio oral.

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El 10 de febrero del 2020, Milanesi había quedado en libertad junto a Juan Pedro Guarino de 19 años y era el único rugbier que iba a ir a juicio en libertad. La medida fue determinada por los jueces Fernando Sotelo, Susana Miriam Darling Yaltone y Luis Felipe Defelitto, luego de una votación que terminó con dos votos a favor del sobreseimiento y uno en contra.

Milanesi y Guarni, al ser liberados (Gentileza Clarín/Archivo).

Según trascendió en la causa, Alejo Milanesi no fue reconocido en ninguna ronda de testigos ni hubo elementos que lo involucraran en el crimen, más allá de su presencia en Villa Gesell con el resto del grupo de rugbiers.

En cuanto a los otros ocho rugbiers que sí están detenidos serán juzgados por “homicidio doblemente agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas” y continuarán en prisión a la espera del juicio.

Los detenidos por el crimen de Fernando Baez Sosa son: Máximo Thomsen (20), Ciro Pertossi (20), Luciano Pertossi (19), Lucas Pertossi (21), Enzo Comelli (20), Matías Benicelli (21), Blas Cinalli (19) y Ayrton Viollaz (21), quienes cumplen prisión preventiva en la Alcaidía 3 del penal de Melchor Romero, en La Plata.

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Dolor. Los familiares de Fernando Báez Sosa (Archivo).

Crimen de Fernando Baez Sosa

La madrugada del 18 de enero de 2020, Fernando Báez Sosa fue asesinado a golpes y patadas por un grupo de rubgiers, en la puerta de un boliche, mientras pasaba sus primeras vacaciones en Villa Gesell. “No se cuenta nada de esto a nadie”“lo recagamos a palos mal”“ganamos igual” y “caducó” son algunas de las frases que representan la violencia de un crimen que sacudió al país.

El ataque se produjo en plena temporada de verano del año pasado, minutos después de que la víctima y los acusados fueran echados de un boliche ubicado sobre la Avenida 3, donde ambos grupos habían tenido un encontronazo, en el que Fernando intervino para separar. El homicidio generó un fuerte impacto a nivel nacional y volvió a poner el foco en la participación de jóvenes vinculados al rugby en hechos de violencia.

Según registraron cámaras de seguridad privadas y públicas cercanas al lugar del ataque, así como imágenes tomadas por testigos de la agresión, Báez Sosa fue golpeado entre las 4.41 y las 5 mientras conversaba con sus amigos en la vereda frente al local bailable Le Brique y, tras caer al piso, recibió trompadas y patadas en el cuerpo y en la cabeza.

El video que muestra a los rugbiers escapando de la policía tras matar a Fernando Baéz Sosa

El joven quedó inconsciente y fue asistido en el lugar por personal policial y por una turista que le realizó maniobras de reanimación cardiopulmar, tras lo cual fue trasladado en ambulancia al Hospital Arturo Illia, donde finalmente falleció. La autopsia determinó que murió de “un paro cardíaco producido por shock neurogénico debido a traumatismo de cráneo”.

En base a información aportada por testigos, efectivos de las Jefaturas Departamentales de Villa Gesell y Pinamar encabezaron horas más tarde un procedimiento en una vivienda ubicada en la Alameda 202, donde se hospedaban diez rugbiers oriundos de Zárate, quienes fueron aprehendidos en el marco de una causa iniciada en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 6, a cargo de la fiscal Verónica Zamboni.