Adolfo Rubinstein, exsecretario de Salud, apuntó contra el Gobierno de Alberto Fernández por la compra de vacunas contra el coronavirus, la política de vacunación y la cantidad de testeos que se realizan en el país, cuando la segunda ola de la pandemia está al llegar, con aumento constante de casos en varias localidades.

Así como el Gobierno se durmió con los tests, pareciera estar ocurriendo lo mismo con las vacunas. La demanda competitiva global es enorme y esto va de la mano con que las estimaciones de producción de las empresas farmacéuticas son mucho menores a la esperada en los próximos meses. Por otro lado, las campañas de vacunación también van más lentas”, dijo Rubinstein en radio La Red.

Nosotros la corrimos siempre de atrás y esa es una de las razones por las cuales no podemos detectar los casos, los contactos estrechos; es lo que hizo que la meseta sea tan tan larga y nunca hayamos podido doblegar esa primera ola”, agregó.

Este jueves Argentina vuelve a viajar a Moscú, esta vez a traer 300.000 dosis del segundo componente de la vacuna Sputnik V, en un vuelo de Aerolíneas Argentinas que estará de vuelta el sábado, según los previsto.

Pero el acuerdo con Rusia es insuficiente, en opinión de Rubinstein. “Estamos frente a un rebrote muy importante y el Ministerio de Salud no tiene asegurada la provisión de vacunas para satisfacer la demanda de la población que tiene que vacunarse. Estos acuerdos comerciales o compromisos de compra que el gobierno ha anunciado, que ojalá se efectivicen, dan cuenta solo de un 60% o 70% de la población que necesita ser vacunada”.

Según los cálculos del exministro, habría que vacunar al 60% de la población. “A esta altura, entre un 15% y un 20% de la población argentina ya se ha contagiado, con lo cual si llegamos al 60% de los vacunados ya tengamos lo que se llama inmunidad de rebaño, por lo cual la circulación viral cae drásticamente”.

Y añadió: “Todo el mundo tiene que vacunarse, sobre todo los trabajadores de salud de primera línea. Hoy la vacuna que está disponible es la Sputnik, con sus luces y sus sombras. Y es la vacuna la única solución sustentable para darle fin a esta pesadilla”.

Para cerrar, Rubinstein criticó también la cantidad de testeos y la comparó con los que se hacen en países europeos: “Están testeando entre 10 y 20 veces más de lo que testeaban antes. En Argentina siempre corrimos de atrás. Ahora está habiendo muchos más tests, si bien para el número de casos que tenemos sigue siendo muy poco”.