El Gobierno nacional centra sus expectativas en poder avanzar en la negociación reabierta por un acuerdo paritario con los sindicatos de docentes universitarios en el día después de la Marcha Federal contra el ajuste en la educación superior que se hará este jueves y que se prevé será multitudinaria en todo el país.

El supuesto principal de la administración de Mauricio Macri es que después de la mayor protesta contra su política educativa en 32 meses de gestión se debilitará el reclamo dado que la marcha será su punto culminante en cuanto a expresión en las calles y hacia el final de cuatro semanas de la huelga que paraliza a las 57 universidades públicas nacionales.

La señal en ese sentido la dio este miércoles una alta fuente del Ministerio de Educación de la Nación en declaraciones en off cuando VíaPaís le consultó qué evaluación se hacía de las formas que la protesta universitaria había adquirido en Córdoba en las últimas horas: "Como la protesta toda, la situación se va a encauzar a partir del viernes (por mañana)", dijo esa fuente.

Poco antes, la secretaria de Políticas Universitarias, Danya Tavela, en conferencia de prensa se había rehusado a opinar sobre la situación en Córdoba, ante pregunta también de este diario, porque, dijo, "carezco de los elementos necesarios como para hacer una evaluación".

La misma impresión parecen tener los sindicatos de docentes universitarios. “Poco más podremos hacer contra el ajuste después de la Marcha”, dijo a este diario, palabras más, palabras menos, un dirigente de la Conadu Histórica, sentado en un banco de la plaza frente al Palacio Pizurno, sede de Educación.

Mientras, Tavela daba una conferencia de prensa en el Salón Vera Peñaloza del edificio sobre la reunión, continuación de la del lunes, y que abrió el ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro. Después de tres horas, pasó a un cuarto intermedio hasta las 15 y concluyó quince minutos después con el pobre resultado de otro cuarto intermedio hasta las 10 de mañana, cuando volverán a sentarse.

El cuarto intermedio hasta este jueves fue una decisión del ministro comunicada a los sindicatos por un funcionario menor, el director de Asuntos Gremiales del ministerio, Miguel Garofalo, después del receso del mediodía.

La secretaria Tavela sostuvo que el motivo de la suspensión hasta mañana de las negociaciones había tenido que ver con un comunicado que hizo circular por las redes una agrupación de la Conadu Histórica (la que representa a los docentes de la Universidad de Buenos Aires).

Allí, y mientras transcurría el cuarto intermedio, esa agrupación hizo público su rechazo oficial a lo que poco antes los dirigentes de los seis sindicatos habían rechazado en la mesa de negociaciones: no a la oferta del pago de dos sumas remunerativas no bonificables de 456 pesos en noviembre y de 228 pesos en diciembre.

Esa oferta de sumas fijas representaría una mejora de 6 por ciento para la categoría básica. De ese modo el aumento salarial final llegaría en diciembre a 21 por ciento, si se incluye el adelantamiento a setiembre del 4,2 por ciento previsto para noviembre, lo que sumaría un 15 por ciento en tres cuotas (las anteriores fueron de 5 en marzo y de 5,8 por ciento en julio).

Pero los seis sindicatos participantes (Conadu, Conadu Histórica, Fedun, Ctera, UDA y Fagdut) lo rechazaron por estar lejos del 30 por ciento que reclaman ante una inflación que hasta oficialmente se admite superará el 30 por ciento este año. Aun cuando la paritaria universitaria tiene vigencia de marzo a marzo, frente a lo cual Tavela admitió que también podría acordarse una cláusula de "revisión" de la paritaria.

Finalizada la reunión, los seis sindicatos ratificaron la realización de la Marcha de hoy que irá desde el Congreso hasta la Plaza de Mayo, donde habrá un acto. También reconfirmaron la continuación del paro hasta el sábado próximo.

“La reunión fue una nueva falta de respeto”, dijo Sergio Zaninelli (Conadu Histórica). "Pensamos que iba a haber una propuesta mejoradora, pero llegamos (tras el receso del mediodía) y nos manifestaron que pasábamos a un nuevo cuarto intermedio hasta el viernes”.

Consultado sobre los motivos del fracaso de la reunión, Zaninelli evaluó que en el Gobierno "no tienen financiamiento, el dólar se aprecia peso a peso y hay gran condicionamiento del FMI hacia el país".