El conflicto extendido a lo largo del país respecto a la toma de tierras hizo tomar al Gobierno la decisión de acelerar un plan de urbanización para que el Estado intervenga con obras 4000 barrios populares de todo el país. La ejecución de este proyecto, lanzado por Desarrollo Social, tiene como principal referente a Florencia Miño, quien se formó en el MTE bajo el liderazgo de Juan Grabois.

Hace apenas dos semanas, el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, aseguró que el Gobierno nacional está trabajando en un plan para "urbanizar 400 barrios populares por año" y que, además de generar "mejores condiciones de vida para sus habitantes", permitirá generar "mano de obra intensiva".

Daniel Arroyo

"Hay distintas situaciones, en algunos casos hay que arreglar las viviendas existentes, en otros casos generar lotes con servicios y también ver la cuestión de la propiedad de la tierra", explicó el funcionario en dialogo con radio La Red.

Arroyo precisó que "hay 4.400 barrios donde viven personas hacinadas" y destacó que la urbanización de estos predios permitirá "generar mano de obra intensiva".

La encargada de llevar adelante el proyecto será la secretaria de Integración Sociourbana a cargo del Renabap y dirigente de la CTEP, Fernanda Miño, que días atrás dijo en diálogo con La Nación: "Sabíamos que era un Ministerio nuevo, con falta de estructura. Vimos con buenos ojos el cambio para seguir articulando la integración de los barrios con los intendentes de todo el país", afirmó. "El ministro quiere un trabajo a diez años, con 400 barrios urbanizados cada uno. Nos parece bien y vamos a trabajar en ese sentido", agregó Miño.

Fernanda Miño (Foto: web)

También se comenzaron obras del mismo tipo en localidades Río Negro, Entre Ríos y Santa Fe.

Fernanda Miño fue concejala del municipio San Isidro hasta el año pasado. En febrero asumió como secretaria de Integración Socio Urbana del Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat. Militante del Frente Patria Grande que tiene como referente a Juan Grabois, Miño forma parte de los dirigentes territoriales que, desde los barrios más postergados, llegaron por primera vez a un cargo ejecutivo en el Estado.