El ministro de Relaciones Exteriores, Felipe Solá, afirmó que la pandemia es un fuerte limitante para las oportunidades de comerciar de la Argentina, en un contexto donde "los países tienden a cerrarse aunque digan lo contrario y exalten el multilateralismo", señaló. También, lamentó el posicionamiento frente a la situación de Venezuela.

El funcionario valoró la Democracia y el respeto a los derechos humanos como los principales activos de la nación, pese a la aguda crisis económica, y centró las principales oportunidades comerciales del país en la cadena agroindustrial, la producción de medicamentos veterinarios y genética vegetal.

Solá también objetó que la política exterior de los países latinoamericanos haya quedado definida por el posicionamiento frente a la crisis de Venezuela. Se preguntó entonces “a quién le conviene” que un país reaccione por lo que pasa en Venezuela.

El canciller habló hoy en el 56º Coloquio de Idea minutos después de que lo hiciera el presidente Alberto Fernández y también la excanciller macrista Susana Malcorra. En un corto mensaje fue enfático en subrayar que el "mundo pospandemia todavía no existe".

Felipe Solá en el Coloquio de Idea. (Coloquio de IDEA)

“Estamos en pandemia y hacemos lo que podemos. Una parte de nuestra economía ha seguido funcionando y otra parte requiere del trabajo de las personas y muchas de ellas están en sus casas”, reflexionó.

Explicó que la mera existencia de la pandemia implica "una limitación para los trabajadores" y dijo que el verdadero futuro "estará cuando no tengamos más pandemia".

Por otro lado destacó que la Cancillería "ha vuelto a ser responsable del comercio exterior" argentino, con la prioridad puesta sobre el nivel de actividad productiva por sobre el sector financiero "que implicó el endeudamiento de países".

“El endeudamiento de las familias llevó al desastre de 2008 con la crisis subprime que todavía no han terminado”, dijo en alusión a aquel fenómeno originado en Estados Unidos.

Remarcó que las naciones en desarrollo están "tremendamente endeudadas". "Las democracias están inestables porque no pueden responder a las demandas económicas de la mayoría de los pueblos porque están endeudados y descapitalización", señaló.

Valoró la “estabilidad política importante” que mantiene Argentina desde 1983, con respeto a los derechos humanos. “Hay debate, Argentina admite que se la inspeccione en todos los temas, me parece que a esos activos hay que mantenerlos”, dijo.

Planteó el falso desafío de tomar más deuda o exportar más. Indicó que esto último tampoco es fácil porque "los países tienden a cerrarse aunque digan lo contrario y exalten el multilateralismo".

Consideró que la autonomía de las decisiones argentinas está condicionada por la compleja crisis económica y se refirió a la relación con los países de la región.

“América Latina está muy dividida y lo grave es que se dejó de lado una agenda de integración y relacionamiento en todo sentido”, analizó.

Evaluó que la división entre las naciones latinoamericanas "pasa por qué piensan los países sobre Venezuela". Y se preguntó "a quién le conviene" que un país reaccione por ese posicionamiento.

“Apoyamos el multilateralismo, está muy deteriorado, queremos que vuelva y necesitamos reglas, la OMC está en baja, aunque todos los países dicen querer fortalecerla” por la “guerra entre gigantes”, describió.

Al referirse a la exportación, Solá recalcó que la agricultura argentina es “resiliente” a todos los problemas, “incluso a las retenciones” y encontró a las “condiciones meteorológicas” como uno de los pocos problemas que no puede resolver por sí misma.

El país “debe situarse en la cadena agroindustrial con productos alimenticios de alta calidad, productos farmacéuticos veterinarios, genética animal, genética vegetal”, dijo. Añadió que también hay oportunidades en la exportación de vinos, quesos, lácteos y tecnología para la agricultura.

Con respecto a la relación con Brasil, Solá coincidió con Malcorra en la necesidad de fortalecerlo "desde el punto de vista comercial" y establecer "la unión aduanera al sector automotor".

“Que pase la pandemia y vamos a mostrar lo que podemos y valemos”, insistió y expresó que su intención es que la “política exterior sea, como lo hemos hecho en Malvinas, un factor más de opinión de todos”.

No elegir un lado

Para Malcorra, es indispensable "bajar el nivel de tensión y crispación" de la sociedad, sugirió que la Argentina debe mantener sus alianzas con Estados Unidos y China, y priorizar el vínculo con los países del Mercosur para desarrollar infraestructura.

En diálogo desde España, la diplomática afirmó que el centro de la política mundial “está dominado hoy por el enfrentamiento que hay entre los dos grandes centros de poder”, pero entendió que no es trata de “optar” entre uno y otro. “Plantearse la dicotomía de este o el otro va en contra de los intereses de argentina”, subrayó, previo al mensaje del canciller Felipe Solá.

Susana Malcorra en el Coloquio de Idea. (Coloquio de IDEA)

Recordó que Argentina mantiene “una relación con China con impacto en la economía, desde el punto de vista del comercio y de la inversión que va increscendo”, comentó.

Europa es un jugador muy importante, aún más afectada por esta tensión sigue teniendo un rol de equilibrador. “Me parece fundamental abrir nuevos espacios, como África, un continente de una enorme explosión”, remarcó.

Por Walter Giannoni (La Voz del Interior)