Después de que la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas se refiriera -consultada por Vía País- al nuevo marco establecido por el gobierno isleño en torno de comportamientos o conductas inapropiadas o entendidas como de provocación durante su visita al archipiélago y puntualmente al cementerio de Darwin, lectores de distintos puntos del país expresaron su opinión.

“Actos como exhibir símbolos, banderas o fuertes leyendas son consideradas por los isleños como provocativos, y que causan estrés, tensión y hasta temor en la comunidad local”, según el Consejo Ejecutivo de las islas. Algunos de estos hechos, incluso, han sucedido en el cementerio de Darwin, donde yacen los restos de caídos argentinos durante la guerra de 1982. El mausoleo, por ley nacional argentina, está a cargo en su mantenimiento y cuidado de la Comisión de Familiares, que en su momento acordó con las autoridades locales ciertas normas de comportamiento para visitantes.

Lo que expresó la Comisión, consultada por Vía País:

​https://viapais.com.ar/argentina/2045195-familiares-de-caidos-en-malvinas-debemos-respetar-a-los-islenos/

A continuación, la opinión de los lectores:

Daniel, de Mar del Plata: "Entiendo perfectamente la necesidad de los familiares de los caídos en Malvinas de que cada veterano de guerra o cualquier argentino respete las normas de la comunidad local, para que puedan seguir visitando a sus seres queridos enterrados allá. Comprendo el descontento que puede generar también, pero la situación es así. Es simplemente mi opinión, pensando antes que nada en el dolor de los familiares".

Julio, de Córdoba capital: "En todo lugar, hay reglas. Y se deben cumplir. Entiendo que la gran mayoría de los isleños o son descendientes de europeos o nacieron en el continente europeo. Y como tales, tienen sus reglas, sus normas. Y todo siempre funciona mejor de manera ordenada. Por otro lado, pienso que las nuevas generaciones que habitan las islas no deben querer saber nada con la guerra. Es totalmente entendible que las provocaciones sean rechazadas por los habitantes".

Guillermo, de Buenos Aires: "Hay que evitar los excesos que conducen a dañar a quienes se reconfortan visitando a sus deudos enterrados en las islas. En el fondo, queda el profundo respeto por quienes se batieron en el campo del honor. Por aquellos que cayeron y por las familias que aun sienten el dolor de su partida. ¿Cuántos argentinos llegan a comprender con profundidad lo sucedido en aquellos tiempos?".

Mónica, de Jesús María: "¿Acaso los argentinos no sabemos lo que significan las normas, las reglas, el respeto? Lamento que los familiares tengan que exponerse a las reglas nombradas en el artículo periodístico, pero los isleños establecen las normas como habitantes del lugar. Y punto".

El cementerio de Darwin está ubicado en las proximidades de la localidad del mismo nombre, en las Malvinas. Su mantenimiento, por ley nacional argentina, está a cargo de la Comisión de Familiares de Caídos en la guerra del '82.

Pablo, de Buenos Aires: "No hay mucho lugar para discutir; prácticamente, nada. Los isleños ponen sus condiciones y hay que respetarlas. Está perfecto".

Celeste, de Unquillo: "El tema de las consecuencias de un conflicto bélico se presta para muchos enfoques; en este caso, las secuelas del dolor de los sobrevivientes y familiares de los fallecidos. Simplemente, me gustaría opinar que el artículo ayudó a que se conocieran situaciones de posguerra, que lamentablemente tienen que sufrirse".

Mabel, de Río Tercero: "Por respeto a los soldados caídos y a sus familias, es lógico que respetemos ciertas normas. A más de uno, le debe parecer doloroso no poder ver flamear la bandera argentina, pero si la Comisión de Familiares de Caídos pide que se respeten todas las normas para poder seguir yendo a visitar a sus seres queridos, entonces habrá que cumplirlas. Ojalá, yo tuviera el privilegio de ir al cementerio, me encantaría. Pero primero, que puedan ir los familiares y los compañeros de quienes cayeron. Y si eso significa que se deban respetar reglas que los isleños disponen, entonces y justamente por respeto a los familiares y a los caídos, habrá que cumplirlas. Creo que no queda otra".

Ana María, de Saavedra: "Podremos madurar alguna vez los argentinos y darnos cuenta de que perdimos una guerra? Tengo 71 años y de chica me enseñaron en la escuela que las Malvinas son argentinas. Con ese ideal, fuimos a una guerra improvisada, por decisión de Galtieri, quien después de varios vasos de whisky arengaba desde el balcón a una multitud, que después no fue capaz de ayudar a los jóvenes y valientes soldados que volvieron. No sigamos actuando de la misma manera. Hoy, respetemos las reglas que los isleños ponen para que los familiares de los caídos y los excombatientes puedan seguir yendo a visitar en paz ese cementerio. Maduremos".

Horacio, de Córdoba capital: “Son normas de comportamiento establecidas por el gobierno de las islas; y como tal, deben ser cumplidas por quienes visitan el archipiélago. En cualquier lugar, se establecen normas de conducta sociales; y quienes no las respeten son pasibles de sanciones. En este caso puntual, la situación es aún más delicada porque todo se originó por un conflicto bélico; con más razón, entonces, se debe observar el cumplimiento de las disposiciones”.