El planeta rojo y el nuestro protagonizan un acercamiento que no se repetirá en los próximos 15 años. ¡Observá a Marte desde el anochecer!


El siempre llamativo Marte, de luz rojiza-anaranjada y que se puede ver perfectamente a simple vista desde el anochecer hacia el noreste, se encuentra esta semana tan cerca de la Tierra como no volverá a suceder en los próximos 15 años. Esta madrugada, se produjo el mayor acercamiento; y al planeta vecino se lo vio deslumbrante desde el hemisferio sur. Esta noche, se lo podrá observar de manera similar. Ahora, ¿por qué se da este fenómeno?

Marte y la Tierra giran alrededor del Sol a diferentes velocidades (24 kilómetros por segundo y 29,8 km/s, respectivamente); y en órbitas diferentes. En función del periodo orbital en el que se encuentren, la distancia entre ambos mundos puede variar. Y en nada menos que millones de kilómetros.

Las órbitas de los dos planetas son ligeramente elípticas y no concéntricas (la de la Tierra es un poco más circular). Es por eso que, cada tanto, nuestro mundo y Marte se aproximan, Y después, vuelven a alejarse entre sí. Tal como lo podés ver y comprender en el siguiente video. ¡Dale clic!

La mayor aproximación sucede cuando nuestro planeta está más lejos del Sol (el fenómeno se denomina afelio); y a la vez, Marte está más cerca del astro rey (perihelio). Es en esa situación de oposición (la Tierra está entre Marte y el Sol), cuando se está dando el mayor acercamiento: 62,1 millones de kilómetros. Esta oposición es un fenómeno que se produce cada dos años (780 días exactamente).

Pero esta aproximación, que se da cada dos años, también varía y nunca es igual. Y dentro de las mínimas distancias posibles, la de hoy es la menor hasta 2035, año en que ambos planetas estarán separados por 56,9 millones de kilómetros. Y cuando más se alejan, ¿a cuántos kilómetros están? 400 millones. ¿Crees en el amor a distancia?

La Tierra y Marte, en el punto de mayor aproximación. El fenómeno se da cada dos años, y se lo aprovecha para el envío de las misiones espaciales al planeta rojo, en función de que a menor distancia, todo se simplifica (tiempo del recorrido, costos, etc.). En este momento, tres sondas de experimentación científica están viajando a Marte; una de ellas (Mars 2020, de la NASA) porta el Perseverance, el robot más complejo que se haya enviado al planeta vecino para su exploración.

Para encontrar la menor distancia registrada, hay que “viajar en el tiempo” hasta 2003, cuando la Tierra y Marte estuvieron a 55,7 millones de km. Esto es porque si bien el fenómeno se da generalmente cada 15 años, también puede suceder cada 17.

Pero… ¿Qué representa una distancia así en el espacio? Para darse una idea, la Tierra está a 150 millones de km del Sol. Y de la Luna, por ejemplo, nuestro planeta está a “apenas” 380 mil km; o sea, una distancia de 0,26 millón de km. 

La Tierra y Marte, en una comparación verdadera de sus tamaños. Mientras que nuestro planeta mide 12.756 kilómetros de diámetro, Marte alcanza los 6.794 km (en la ilustración, la distancia entre ambos no es real, ni está a escala).

Esta noche, si está despejado, lógicamente, Marte se verá nuevamente con una muy importante magnitud, como si fuera un lucero. Pese a que cuando sale la Luna, cerca de la medianoche, le quita protagonismo en el cielo por su mayor brillo. Igualmente, ambos astros (La Luna y Marte) resaltan en un cuadro magnífico, de poesía. 

¿Cómo ubicar a Marte a simple vista? Desde el anochecer, se lo puede ver bárbaro hacia el noreste (o sea, hacia donde sale el Sol, pero algo más hacia el norte); apenas, sobre el horizonte, no muy alto. Y a medida que avanza la noche, el planeta rojo se va desplazando hacia el oeste (por la rotación de la Tierra); y se lo puede observar hasta el amanecer.

El tono rojizo de Marte se debe a los minerales de su superficie; fundamentalmente, óxido de hierro. En la imagen, se aprecian fisuras que registró el orbitador Mars Express, de la ESA (Agencia Espacial Europea). Se habrían producido por fallas que resquebrajaron la superficie del planeta hace unos diez millones de años.

Ahora… ¿Cómo saber si lo que estamos viendo es Marte y no una de infinitas estrellas posibles? Al planeta que los romanos bautizaron como “el dios de la guerra” se lo distingue justamente por su luz rojiza-anaranjada. 

Y como se trata justamente de un planeta, es decir un cuerpo opaco que no genera luz propia sino que refleja la del Sol (como lo hacen también la Luna, la Tierra y otros planetas junto con sus satélites), su brillo se percibe uniforme, constante; es decir que no titila. Esta es la principal diferencia con la luz que observamos de las estrellas, a la que vemos como en un ininterrumpido parpadeo.

Flechazo entre Marte y la Tierra. Acordate; date el tiempo, relajate; y contemplá por unos instantes semejante maravilla natural en el firmamento. Esta noche. Y varias más, también.




Comentarios