El jubilado de 71 años que mató de un balazo en el tórax a un delincuente que ingresó a su casa a robar obtuvo el lunes prisión domiciliaria. El hombre, llamado Jorge Adolfo Ríos, está imputado por "homicidio agravado por el empleo de arma de fuego".

Así lo dispuso el juez de Garantías 2 quilmeño, Martín Nolfi. Ríos cumplirá la pena en la casa de un familiar y no deberá usar tobillera electrónica, ya que se comprometió bajo juramento a presentarse ante el juzgado cada vez que se lo requiera, indicó a Télam el abogado Hugo Icazati.

Icazati y su colega Marino Cid Aparicio habían pedido la excarcelación para Ríos, que tiene problemas de salud y es grupo de riesgo ante el coronavirus. Ríos no va a cumplir la domiciliaria en su propia casa porque allí sufriría amenazas y amedrentamientos por lo ocurrido, dijo el letrado.

"No queremos que lo mate la Justicia, queremos que llegue a juicio oral para que podamos probar su más absoluta inocencia", dijo Cid Aparicio a TN.

"Ahora nos enteramos de que los delincuentes que lo atacaron son barrabravas del club Quilmes, que como no hay fútbol, se dedican a asaltar",, añadió. En total fueron cinco hombres los que ingresaron el viernes a la casa de Ríos, lo encontraron durmiendo, y lo golpearon.

Franco Moreyra (26) fue asesinado cuando ingresó a robar a la casa del Jorge Ríos, jubilado, en Quilmes (Foto: Clarín)

El hijo del jubilado, Federico, acompañado por sus dos hermanas y vecinos, dijo el lunes que su padre "quiso defender lo suyo" y que "ahora está en una situación que no salió a buscar sino que entró a su casa" y que "se trató de defender" porque "tiene sangre en las venas".

"No lo mataron acá adentro de mi casa porque se defendió, no lo mataron en la calle; si no lo mató todo eso, quizás lo mata el encierro, la angustia", expresó.

El robo ocurrió el viernes cerca de las 5, cuando los ladrones ingresaron a robar a la vivienda de Ríos, ubicada Ayolas al 2700, en Quilmes Oeste.

El jubilado fue sorprendido mientras dormía y fue golpeado e intimidado por los asaltantes con un destornillador mientras le exigían dinero, y en ese momento extrajo una pistola Bersa Thunder calibre 9 milímetros de su propiedad y les efectuó al menos seis disparos que los hizo huir de inmediato.

En las imágenes de las cámaras de seguridad se ve a uno de los ladrones, Franco Martín Moreyra (26), que se encontraba desarmado, forcejeó con Ríos cuando el hombre se dirigió hacia él portando el arma de fuego hasta que en un momento dejó de moverse, por lo que los investigadores creen que ese fue el momento en que le disparó en el tórax.