Ofrecerá tres bonos ajustados por inflación más un diferencial de tasa. Busca estirar plazos y reducir la exposición en dólares.


El Gobierno anunció este martes un nuevo llamado para una licitación de canje voluntario de deuda de corto plazo en dólares por títulos en pesos con vencimiento en 2022, 2023 y 2024, profundizando su estrategia de pesificar la mayor cantidad de compromisos y estirar plazos ante las escuálidas arcas públicas.

Hasta aquí, la estrategia de colocar deuda en el mercado local o de pesificar pasivos en dólares viene dando resultados a la gestión de Alberto Fernández. Pero en el mercado remarcan algo: el Gobierno no informa qué porcentaje de ese pasivo está en manos de organismos públicos o en el sector privado. Por lo que los resultados reales son relativos.

Carlos Melconian, economista y presidente del Banco Central durante el gobierno de Mauricio Macri, marcó hoy este punto en declaraciones a Radio Mitre: “Todavía no podemos ver bien en forma transparente la separación de las renegociaciones en pesos del mercado local cuánto es el sector privado y cuántos son organismos públicos que van a ese roll over”.

El Ministerio de Economía invitó este martes nuevamente a participar de una operación de conversión de activos que se hará el viernes, en el marco de los artículos 4° del decreto 141/2020 y 8° del decreto 193/2020.

La invitación es para los tenedores de una serie de Títulos Elegibles (TE) que serán aceptados a sus valores técnicos a la fecha de liquidación, según el comunicado de la cartera que conduce Martín Guzmán.

En el menú de títulos a cambiar aparecen siete Letras de Tesoro en dólares emitidas entre el 30 de agosto y el 29 de noviembre de 2019 por Nicolás Dujovne, ministro de Hacienda en la gestión Macri, tras el cimbronazo financiero que generó el resultado de las elecciones primarias.

Pero también aparecen cinco Letras en dólares emitidas por el actual Gobierno entre el 20 de diciembre y el 28 de febrero, con las que Guzmán se fue fondeando para pagar vencimientos de otra deuda, lo que se conoce como “roll over”.

Otro de los papeles a canjear es el Bono de la Nación Argentina en moneda dual con vencimiento en 2020, conocido en la jerga financiero como el “AF20”. Se trata de un título de deuda emitido en julio de 2018 por un total de 1.637 millones de dólares.

El AF20 es un bono dual. Esto significa que está denominado en dólares pero al momento de su amortización, el inversor recibe pesos (se toma el tipo de cambio oficial para hacer la conversión). Como este papel está atado a la variable del tipo de cambio, ahora quieren pesificarlo directamente.

El menú

Los tenedores que acepten participar, recibirán una canasta compuesta por tres papeles distintos, todos ajustados por inflación más un diferencial de tasa. La recepción de ofertas comenzará a las 10:00 horas y finalizará a las 15:00 del día viernes 15 de mayo.

El primero es un nuevo bono de tesoro en pesos ajustado por Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) más una tasa del 1,3% con vencimiento el 20 de septiembre de 2022 (BONCER 2022 N).

El segundo forma parte de la reapertura del Bono del Tesoro en pesos ajustado por CER más una tasa del 1,4% con vencimiento el 25 de marzo de 2023 (BONCER 2023).

Y el tercero es también parte de una reapertura del bono del tesoro nacional en pesos ajustado por CER más un diferencial de tasa del 1,5% con vencimiento en el 25 de marzo de 2024 (BONCER 2024).

Precedente reciente

El 7 de mayo pasado el Gobierno hizo la primera operación de este tipo. Logró canjear todas las letras en dólares que pretendía por nuevos títulos en pesos ajustados por inflación.

El canje de Letras del Tesoro y bonos AF20 fue por 1.836 millones de dólares, el máximo autorizado por la cartera económica. El stock canjeable total alcanzaría los 9.000 millones de dólares, por lo que habrá varias operaciones de este tipo.

En el Gobierno tomaron el resultado del canje como un dato alentador dado que los inversores aceptaron cambiar títulos en dólares por otros en moneda nacional. No obstante, en torno al 66% de estos papeles estaba en manos de organismos públicos como deuda intra sector público.

Ese canje Letes fue por unos 1.723 millones de dólares y el del bono AF20 alcanzó los 113 millones de dólares. Eso hace un total de 1.836 millones de dólares. Pero en el gobierno están confiados y van por más.

¿Por qué se confían? El dato que fue tomado como alentador por la cartera de Guzmán es que aquel 7 de mayo recibió 998 órdenes para la conversión de un total de 2.770 millones de dólares, superando lo previsto por el Gobierno.




Comentarios