Así lo aseguró durante una recorrida en uno de los 12 hospitales modulares que el Gobierno construyó para hacer frente al coronavirus.


El ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, aseguró este lunes que la nueva etapa del aislamiento social, preventivo y obligatorio que comenzó de “reapertura progresiva” requiere “de mucha responsabilidad individual y colectiva”.

Así lo expresó durante un recorrido que hizo junto al intendente de Hurlingham, Juan Zabaleta, del Hospital Modular “Papa Francisco”, uno de los 12 hospitales modulares que el Gobierno nacional construyó para hacer frente a la pandemia de Covid-19.

(Twitter/@wadodecorrido)

Esta etapa de la cuarentena requiere de mucha responsabilidad individual y colectiva. Entonces, apelamos a esa responsabilidad social para no tener que volver a etapas donde quizás fueron más costosas, donde el aislamiento social preventivo y obligatorio fue más rígido”, dijo De Pedro.

Las excepciones nuevas tienen que ver con el sistema productivo, con permisos para que los trabajadores puedan comenzar a producir. Hay algunas ciudades que definieron que los comercios puedan funcionar, pero todas las actividades se tienen que hacer con un nivel de responsabilidad, con las medidas de prevención y el distanciamiento social”, detalló el ministro de Interior.

De Pedro resaltó que las medidas que tomó el presidente Alberto Fernández para la nueva etapa de aislamiento que comenzó a regir este lunes fueron adoptadas teniendo en cuenta que “el principal valor es el la vida de las y los argentinos, entendiendo que la muerte de algún familiar no se compara con nada”.

En ese contexto, el ministro de Interior dijo que “el Presidente nos dio la instrucción de fortalecer lo más posible el sistema sanitario nacional“.

“Hay una coordinación permanente con los gobernadores e intendentes para que todas las provincias y municipios cuenten con insumos, respiradores e infraestructura”, dijo mientras recorría junto a Zabaleta el hospital modular que en Hurlingham se construyó en Villa Tessei.

“Estas construcciones tienen por objetivo generar más capacidad en el sistema y contar con más terapias intensivas que, se sabe, es lo que está faltando en todo el mundo”, señaló.

Hospital Modular “Papa Francisco”

El Hospital Modular de Hurlingham, cuenta con 52 camas de internación crítica con oxígeno y 24 camas de terapia intensiva con respirador. En total, en el conurbano se construyeron nueve de los 12 centros con iguales características.

Este centro se estableció en el terreno anexo al Hospital Papa Francisco (ex UPA), que ya cuenta con tres respiradores, ocho camas de terapia intermedia, laboratorio de análisis clínico 24 horas y sala de rayos.

Estos centros para la atención de posibles pacientes críticos de coronavirus se suman a los distintos espacios que se están acondicionando en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) para atender una potencial demanda de camas no hospitalarias para enfermos leves, que rondan las 18 mil incluyendo el predio de Tecnópolis, que cuenta con 2.500 camas.




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