Es en un hogar de Don Torcuato. Los familiares de los residentes agradecen este gesto de los cuidadores.


En los últimos días se conocieron distintos casos de geriátricos con contagios masivos y hasta muertes por coronavirus. Es por esto que en Don Torcuato, empleados y responsables de un hogar de ancianos decidieron aislarse junto a los 50 residentes para contener posibles infecciones.

Para cumplir con esta tarea, todo el personal tuvo que dejar a sus familias. “Pensamos que íbamos a ser cuatro o cinco pero de golpe fuimos diez”, contó una de las trabajadoras en diálogo con TN.

En el lugar hay enfermeras, asistentes geriátricos y personal que cubre otras áreas, como el lavadero o la cocina. Sin embargo, no hay médicos. “Ellos vienen una vez cada tanto”, explicó Rossanna Di Fabbio, la directora de la institución.

Di Fabbio contó que los especilistas están conectados todo el tiempo con ellos y que cuando van a la residencia, “se quedan adelante con las historias clínicas” para no tener que estar en contacto con los abuelos a menos que sea necesario.

Si es necesario que revisen a algún paciente los traemos adelante. Lo estamos manejando con toda la responsabilidad y delicadeza que podemos”, aseguró.

Estar lejos de sus familias no es fácil ni para el personal ni para los abuelos. “Tuvimos que ayudarlos a bajar el Skype y algunos no sabían ni usar el WhatsApp. Cuando tienen ganas nos acercamos y les hacemos una videollamada con sus familias, y lo re disfrutan“, contó una enfermera.

Asimismo, los familiares de los residentes agradecen este gesto de los cuidadores. “Nos llaman para felicitarnos y agradecernos, nos dicen que nos merecemos ser un ejemplo”, contó Di Fabbio.

En tanto, la autoridad de la residencia dijo que “es triste” lo que ocurre en otros geriáticos, pero aclaró: “Yo solo sé la conciencia que tenemos nosotros, sé lo que estamos haciendo de corazón y la responsabilidad que tomamos. Estoy convencida de lo que estoy haciendo y estamos dando la vida. No sé cómo trabajaron los demás”.




Comentarios