Desde que se registró el primer caso de coronavirus en el país, el 3 pasado de marzo, se conocieron hasta ahora 2.758 contagiados, 129 fallecidos y 666 recuperados.

Ayer, fueron confirmados 88 nuevos casos. Las cifras fueron proporcionadas por la cartera de Salud de la Nación, en su reporte matutino de hoy, sábado 18 de abril.

La Provincia de Buenos Aires encabeza la lista de contagiados, con 794 casos acumulados. Y ayer se sumaron allí 34 nuevos enfermos, más que en cualquier otro lugar.

Daniel Gollán, el ministro de Salud de la Provincia afirmó recientemente, en CNN Radio, que "el 70% de la población argentina va a tener coronavirus y a la mayoría no le va a pasar nada". Además, agregó que se está "ganando un tiempo precioso para ir acomodando el golpeado sistema de salud".

El intendente Mario Ishi, el gobernador Axel Kicillof y el ministro de Salud Daniel Gollán, en el hospital Caporaletti de José C. Paz. (Foto Clarín)

Según el funcionario, evalúan abrir actividades económicas en los municipios en los que no hay contagiados. Sin embargo, admitió que el Gran Buenos Aires no puede levantar la cuarentena "así nomás".

La Provincia compró US$ 10 millones a China en concepto de insumos. Es decir, unas 400 toneladas, destinadas al sistema hospitalario.

Debido a las condiciones habitacionales y laborales existentes en distintos distritos de la zona, algunos especialistas temen que la cuarentena no pueda ser realizada de forma adecuada y el número de casos infectados se siga incrementando.

La vulnerabilidad de algunas regiones del conurbano bonaerense. (Maxi Failla/Clarín)

De hecho, según a un documento de 2019 lanzado por el Observatorio Social de la Universidad Católica Argentina, los 24 partidos que conforman el conurbano bonaerense resaltan por tener a más de 2,1 millones de residentes con déficit sanitario (el 17%) y a más de 2,5 millones en viviendas precarias (el 21,1%).

El mismo estudio señala que 2,8 millones carecen de agua corriente (22,6%) y casi la mitad no tiene cloacas. Esto dificulta el seguimiento de las recomendaciones sanitarias básicas de la Organización Mundial de la Salud frente para controlar el brote, como el lavado de manos.

Por otra parte, la mayoría de los hogares alojan a tres o más personas un solo cuarto, lo cual está considerado un "hacinamiento crítico". A esto se suma la proximidad a basurales, a zonas de desechos de fábricas o al Riachuelo.

(Juan Mabromata/AFP)

A la falta de espacio hay que añadir el aumento de precios, que denuncian tanto los vecinos como organizaciones de consumidores. Tanto de alimentos de la canasta básica -por ejemplo, la leche-, como de insumos necesarios para hacer frente a la pandemia, como el alcohol etílico o en gel.

En cuanto al empleo informal o en negro, llega casi al 40%. Y el desempleo roza el 11%. Sin contar que más de la mitad de la población del conurbano es pobre; y, el 12%, indigente. Nada más desde 2001 hasta 2016, el número de villas pasaron de 385 a 1.134.

De acuerdo con Clarín, en comparación con el arranque del aislamiento, aumentó la cantidad de vecinos que salen de sus casas. Tanto a pie como en coches. Desde las municipalidades aseguran que intensificaron los controles: detienen a los infractores, secuestran autos que no tienen permiso y emiten multas.

Las FF.AA. colaboran con la cocción y reparto de almuerzos. (Web)

En municipios como Moreno, Quilmes y La Matanza -el más populoso del país-, el Ejército reparte comida y cocina en los barrios más vulnerables. También los llamados curas villeros están colaborando. Desde su reunión con Alberto Fernández a fines de marzo, convirtieron capillas y escuelas en merenderos o albergues, y aumentaron la entrega de viandas.