Si hay algo claro de la pandemia de coronavirus que tiene en vilo al mundo es que ha sido una catástrofe a nivel mundial. En algunos lugares más que en otros, ya pueden observarse las consecuencias que ha generado tanto en la salud como en la economía. Sin embargo, hay quizás solo un pequeño grupo de personas que se han visto beneficiadas por la trágica situación, y ellos son los que forman parte del FC Lourdes XV, un histórico club de rugby francés.

Dieciséis partidos, dieciséis derrotas y casi 500 puntos concedidos. Además, en el último puesto de su grupo en la cuarta división. El prestigioso club estaba definitivamente al borde de la ruina cuando, a fines de marzo, la epidemia detuvo todos los campeonatos amateurs.

"Nos quedaban tres partidos, dos de local. Podríamos haber esperado al menos una victoria, pero eso es todo. De todas formas, seguirá siendo una temporada sin victorias", se lamentó el presidente de la institución, Jean-Pierre Armengaud, quien regresó para dirigir el club por tercera vez hace solo unas semanas.

Lourdes XV

El triste presente que atraviesa el club ahora no es algo a lo que estén acostumbrados: durante décadas vivieron épocas doradas. El Lourdes XV permaneció invicto durante once temporadas entre 1949 y 1960. Pero, entre las disputas internas y las dificultades financieras, todo fue empeorando, hasta el punto de luchar por su supervivencia en la última categoría. Al borde de la desaparición, la llegada del coronavirus les abrió una ventana inesperada.

"Sabemos que será difícil. La primera reacción es decir 'uf, mucho mejor'. Pero una de las primeras cosas que les dije a los líderes es "está bien, nos quedamos, pero es mejor resolverlo bien". Así que tendremos que volver a trabajar de inmediato. Hay mucho trabajo por hacer en términos de reclutamiento. Estamos comenzando desde cero, con un nuevo proyecto", dijo el presidente del club.

El presidente de la FFR, Bernard Laporte, ha prometido 35 millones de euros para ayudar al rugby a superar la crisis del coronavirus y es así como el club espera un nuevo milagro para tratar de regresar a la elite del rugby francés.