Dos ministros nacionales estuvieron este miércoles por la tarde supervisando un operativo de control vehicular en los accesos a la Capital Federal. El ministro del Interior, Eduardo de Pedro y la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, sobrevolaron el área metropolitana en helicóptero para bajar pasadas las seis de la tarde en el peaje Hudson, la principal salida de la Ciudad de Buenos Aires en dirección a la Costa Atlántica.

“Con la ministra de Seguridad y la Dirección de la Agencia de Seguridad Vial estamos intensificando los controles por orden del presidente. Mañana comienza Semana Santa para la mayoría de los argentinos, y la mayoría está respetando la cuarentena. Pero para un pequeño porcentaje de la población que no entiende, estamos intensificando los controles”, dijo De Pedro, en charla con la prensa.

"Vamos a ser muy rigurosos. Veremos que los que tengan el certificado que los habilita a circular, se corresponda con un domicilio cercano", comentó el ministro del Interior.

Horas antes, el presidente Alberto Fernández aludió a la preocupación del gobierno frente a episodios puntuales en los que se observa más movimiento del esperado frente a la restricción que impone la cuarentena.

"Fui al Instituto Malbrán y noté más autos en la autopista. Llamé a Wado de Pedro y Sabina Frederic y les dije pongámonos un poco más estrictos", dijo el Fernández. "No se va a flexibilizar la cuarentena", afirmó también el presidente.

El inicio mañana de la Semana Santa arrojó más movimiento vehicular en las salidas de la Capital Federal. Algo de esto se observó en el kilómetro 31 de la Panamericana, donde convergen las ruta 8 y 9.

Allí hubo un fuerte control de tránsito a cargo de las fuerzas de Seguridad, que derivó en un congestionamiento en dirección a la provincia. A los efectivos de Gendarmería y también de Prefectura, se sumaron policías bonaerenses.

La fuerza policial de Buenos Aires movilizará en los controles vehiculares a nueve mil agentes, según informó Sergio Berni, secretario de Seguridad del gobierno que preside Axel Kicillof.

Nueve mil policías bonaerenses se sumaron a los controles, informó Berni. "Esta Semana Santa es atípica; no hay vacaciones", dijo Berni, quien supervisó el control en el kilómetro 31.

Por la corresponsalía de Buenos Aires.