Un fósil similar había aparecido en la misma localidad hace tres años.


Un grupo de jóvenes que estaban pescado en el Arroyo Alegre, en la localidad de Carlos Spegazzini, en Ezeiza, halló un caparazón de gliptodonte, una especie de tatú carreta gigante. Los chicos dieron aviso al canal local, y el hallazgo fue transmitido en vivo.

También se puso al tanto a las autoridades, que ahora deberá ocuparse de recuperar el caparazón, que se estima podría tener hasta 10.000 años de antigüedad.

Imanol Ojeda, uno de los jóvenes que lo encontró, confesó: “Estábamos pescando y metimos la mano y estaba el hueco éste. Lo venía escondiendo hace dos años y hoy se los mostré a los chicos”.

Me contactó uno de los chicos del grupo que se ve en la filmación. Creo que no tenían idea de lo valioso que era y desde la inocencia guardaron el secreto durante dos años”, dijo a Infobae el periodista Martín Rodriguez, del canal local.

Mientras, el paleontólogo Oscar Vique, de la reserva paleontológica de Marcos Paz, dijo: “Estoy en el lugar junto con la policía para cuidar la integridad de lo hallado que se encuentra en un estado casi perfecto, teniendo en cuenta la cantidad de años que pasaron. Ya notificamos a Patrimonio de Nación, al Museo de La Plata y yo estoy en representación del área de arqueología como grupo extractor de fósiles”.

Por la ubicación y la posición del caparazón, que se cree que contiene también los huesos fosilizados del animal, se estima que quedó atrapado en el barro del arroyo cuando quiso tomar agua, y murió ahogado.

El gliptodonte (Web)

La forma en la que se encuentra la posición deja en evidencia que el animal fue en busca de alimento y de agua. Al pesar más de 2 toneladas, no pudo salir con vida del hueco en el que se metió”, dijo Vique.




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