Permaneció internada en el centro de rehabilitación durante más de un año. 


Alegre y acompañada por su hijo, Gastón Satragno, “Pinky” abandonó la clínica de rehabilitación geriátrica en la que se encontraba internada desde hacía más de un año.

Para celebrar el regreso a su hogar, la legendaria locutora y conductora televisiva, se reunió con sus íntimos en un restó de Recoleta (Ciudad de Buenos Aires).

“Pinky” se reunió con sus íntimos en un restó de Recoleta (Ciudad de Buenos Aires).

Esta semana, “Pinky” había dado muestras de su recuperación al asistir al Congreso, donde fue condecorada con la mención de honor “Domingo Faustino Sarmiento”. Llegó hasta allí caminando, acompañada por su sobrina Kari Araujo, y de muy buen ánimo.

“Ésta casa me trae muchos recuerdos. He frecuentado sus salones y he trabajado en ella“, señaló la conductora, en alusión a su paso como diputada nacional por la provincia de Buenos Aires, entre 2007 y 2011.

A comienzos de 2017, tras sufrir una trombosis y lidiar con las consecuencias de un epoc, se encontraba prácticamente recluida en su departamento.

A comienzos de 2017, tras sufrir una trombosis y lidiar con las consecuencias de un epoc, Satragno se encontraba prácticamente recluida en su departamento. “Me tengo que movilizar con mucha cautela. Solo camino dentro de mi departamento y con bastón”, había dicho en ese entonces.

Un año después, cuando sus dificultades motrices empeoraron, decidió internarse en la residencia geriátrica Interplaza, la misma en la que se encontraba viviendo su amigo y colega “Cacho” Fontana.





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