La violencia escolar es una realidad que se da hace años en todo el mundo, y en la cual miles de chicos la sufren y algunos son víctimas en silencio. Según La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), uno de cada tres niños y adolescentes sufren acoso escolar en el mundo. El bullying es una problemática que trae consigo consecuencias como baja autoestima, falta de interés en el estudio, depresión, ansiedad, entre otras. Como se ven son muchas las problemáticas que afectan el desarrollo integral y el aprendizaje del niño y que hasta a veces llegan a tomar medidas extremas para poder terminar con el sufrimiento que están viviendo.

Agustina es una joven oriunda de la localidad de Miramar de Ansenuza, que se armó de valor y se animó a contar en las redes sociales el acoso escolar que sufrió y que le marco durante el transcurso de la primaria por parte de una maestra y compañeros a modo de visibilizar el bullying y así evitar que otros niños vivan lo que ella vivió. “Era casi todas las clases que teníamos con esa docente, siempre había algún insulto de por medio, a mí o a mis compañeros y al primer error eras un burro”, contó la joven para Vía Ansenuza.

La publicación de su vivencia de bullying, se viralizó y recibió mucho apoyo por parte de la gente. “Nació simplemente porque empecé a estudiar, magisterio en Balnearia y recién estamos arrancando y estamos viendo qué es ser profesor, qué es pararse al frente de un aula, y justo estábamos hablando de cómo fue nuestra experiencia y me marco eso y me puse a pensarlo...”

“No te dejaba participar con total libertad porque uno tenia miedo de fallar, uno tenia miedo de cometer errores, porque sabias que del otro lado había una persona mayor, que te iba a castigar por así decirlo con palabras”, relató Agustina.

El abuso de autoridad y la falta de vocación de algunos docentes también es acoso escolar y se da con más frecuencia en la sociedad de las que imaginamos, donde todo debería ser armonía y un ejemplo como autoridad educativa, llevan a los alumnos a disminuir su participación y ser “ridiculizados”.

Hoy los alumnos se ven mas informados en materia de derechos y acoso, cada día son más los jóvenes que se animan a contar sus vivencias dentro del aula, y visibilizar el maltrato que no siempre viene de la mano de los mismos compañeros, sino también por parte de maestros.

“Todo el tiempo con mi mamá cuando hicimos actas, bueno listo no funcionaron las actas, espera un poco más y ya terminas la escuela y se acaba el problema y después la tuve en secundaria y era esperar a terminar el secundario y es como que no acaba nunca en realidad”, dijo la joven.

Con su testimonio Agustina destaca lo importante que es visibilizar estas situaciones.”Dejándolo pasar estas permitiendo que otros chicos vivan lo mismo, yo empece por mi cuenta la psicóloga tuvo que ir a hablar al secundario para que no me dejaran tener cosas con las que pueda lastimarme”.

Acoso escolar por parte de los compañeros

La mayoría de los casos de bullying se dan en temprana edad, Argentina es uno de países que más se registran denuncias por acoso escolar, en los primeros años de la primaria y es por lo general de uno o varios niños o niñas contra un infante más débil o indefenso que tiene que soportar maltratos diarios de toda índole: abusos, golpes, insultos, burlas.

Desde el año 2013 en Argentina rige La ley 26.892 de “Anti bullying” que busca regular la convivencia en las escuelas y reducir los conflictos en la comunidad educativa.

En su relato la joven cuenta las tristes situaciones que sufría diariamente por parte de un grupo de compañeros. “Yo me sentía mal porque pensaba que era mi culpa”.

Llegaba acá y lloraba y mi mamá me sacaba del baño llorando me preguntaba que me pasaba, tenía las piernas llena de moretones, tenía los brazos llenos de moretones, siempre con los útiles rotos”. Entre unos de sus recuerdos relató cual fue el más traumático y triste que vivió. “Me apoyaron como entre tres compañeros en la pared y me asfixiaron y me pegaron patadas”, contó con voz conmovida.

El principal acto de acoso escolar son los sobrenombres o apodos, siendo las mujeres el principal blanco.

¿Cómo saber si tu hijo o hija sufre bullying?

Algunos niños por vergüenza, amenazas, miedo pueden no contarlo, por eso es importante estar atentos a estos cambios de comportamiento para prevenirlo tempranamente y actuar.

  • No quieren ir a la escuela; presentan nerviosismo e irritabilidad, cambios de humor como tristeza, enojo o no hablan y permanecen callados la mayor parte del tiempo.
  • Cambios en el rendimiento escolar; perdida de interés en el estudio, dejan de hacer las tareas y de estudiar. A veces se va dando de forma gradual.
  • Presenta dificultades para conciliar el sueño y pesadillas concurrentes.
  • Dificultad para concentrarse; se encuentran más dispersos.
  • No tienen interés por ir a fiestas o tener amigos; esquiva toda situación social o donde incluya ser el centro de atención.
  • Pertenencias escolares rotas: mochila, útiles, uniformes manchados y rotos. Situaciones en donde el niño no tenga una explicación clara.
  • Evidencias físicas: moretones, rasguños, golpes, entre otros.

En caso de evidenciar dichos síntomas o algún otro cambio de comportamiento es importante recurrir a un profesional de psicología para abordar y prevenir el abuso escolar. Brindarles contención es una forma correcta para que se sientan comprendidos por la familia y que así puedan verbalizar lo que les pasa en el ámbito escolar sin miedo.

El Ministerio de Educación puso en funcionamiento una línea telefónica gratuita para demandas vinculadas con la convivencia escolar y poder reportar casos de bullying o maltrato. A través del 0800 CONVIVENCIA (0800-222-1197).