Las personas del grupo sanguíneo O podrían tener más probabilidades de llegar a los 100 años, según un importante estudio

Investigadores de la Universidad de Stanford analizaron el ADN de centenarios. Qué ventajas genéticas e inmunes presenta este tipo de sangre frente a enfermedades.

Las personas del grupo sanguíneo O podrían tener más probabilidades de llegar a los 100 años, según un importante estudio
El factor sanguíneo que llama la atención de la ciencia. (Canva)
23 de septiembre de 2026, 17:30

La búsqueda de las claves biológicas que permiten a ciertas personas alcanzar o superar el siglo de vida constituye uno de los campos de mayor desarrollo en la investigación genética moderna. Si bien la longevidad extrema es el resultado de un complejo equilibrio entre hábitos saludables, factores ambientales y predisposición hereditaria, la ciencia continúa identificando marcadores específicos que otorgan una protección adicional al organismo a lo largo de los decenios. En ese contexto, diversos hallazgos clínicos vinculan al grupo sanguíneo O con una mayor probabilidad estadística de alcanzar edades avanzadas.

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Las observaciones científicas sugieren que las personas pertenecientes a este grupo sanguíneo presentan una menor vulnerabilidad frente a patologías crónicas que figuran entre las principales causas de mortalidad a nivel global. En particular, análisis epidemiológicos asociaron el tipo O con un riesgo reducido de padecer eventos cardiovasculares graves, tales como infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares, además de registrar una menor incidencia en ciertos tipos de neoplasias.

La longevidad dependería de cierto factor sanguíneo.
La longevidad dependería de cierto factor sanguíneo. (Canva)

Marcadores genéticos y protección del sistema inmune

Para profundizar en las bases biológicas que sostienen esta ventaja, un equipo de genetistas liderado por el profesor Stuart Kim, de la Universidad de Stanford, llevó a cabo un exhaustivo análisis del perfil genómico de más de 800 personas centenarias y cerca de 5.400 adultos mayores de 90 años. La investigación se enfocó en aislar aquellas variantes genéticas que se repetían de manera constante entre los individuos con una vida excepcionalmente prolongada.

Las conclusiones del estudio destacan que la combinación de una mayor resistencia inmunológica y un perfil sanguíneo favorable resulta determinante para estructurar una longevidad saludable. Entre los elementos genéticos clave identificados en el análisis figuran:

  • El gen CDKN2B: Desempeña un rol fundamental en la regulación del ciclo de división celular y en los mecanismos de prevención del envejecimiento tisular.
  • El gen APOE: Reconocido por su vinculación directa con el metabolismo de lípidos y el riesgo de desarrollar deterioro cognitivo o enfermedad de Alzheimer.
  • El gen SH2B3: Involucrado en la respuesta inmunitaria y la modulación de procesos inflamatorios sistémicos.
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La advertencia indispensable: los hábitos por encima de la genética

A pesar de las correlaciones estadísticas halladas en las muestras de ADN, los especialistas en genética y gerontología lanzan una recomendación categórica: contar con el grupo sanguíneo O no constituye una garantía automática de longevidad ni reemplaza el cuidado de la salud cotidiana. Tener una predisposición genética favorable requiere ser complementado con un estilo de vida que minimice los factores de riesgo adquiridos.

Tipos de sangre.
Tipos de sangre. (Canva)

Por este motivo, los investigadores enfatizan que la alimentación equilibrada, el ejercicio físico regular, el descanso adecuado y el control de los niveles de estrés continúan siendo los pilares fundamentales para proteger el sistema cardiovascular y alcanzar un envejecimiento pleno, independientemente del tipo de sangre con el que se haya nacido.