Un gran estudio revela los tres componentes de la condición física que, a partir de los 60 años, se relacionan con una menor mortalidad
La investigación analizó a más de 13.000 adultos mayores durante siete años e identificó los pilares clave que protegen la salud e impulsan la longevidad.
Los componentes físicos que disminuyen la mortalidad, según un estudio.(Canva)
El envejecimiento saludable se ha convertido en uno de los principales focos de la medicina moderna y la longevidad. A medida que pasan los años, la preservación de la autonomía y la capacidad funcional resulta determinante para mantener una buena calidad de vida. En ese sentido, un amplio estudio multicéntrico publicado en la prestigiosa revista científica JAMA Network Open aportó valiosa evidencia sobre cómo impacta el estado físico en la expectativa de vida de los adultos mayores.
La investigación, realizada de forma conjunta por la Universidad Nacional Yang Ming Chiao Tung y la Universidad Nacional de Deportes de Taiwán, analizó un grupo de 13.423 personas de más de 60 años durante un período de seguimiento de siete años. Los resultados permitieron identificar con precisión qué capacidades físicas ofrecen una mayor protección frente al riesgo de mortalidad por todas las causas.
Disminuir la mortalidad a partir de los 60 años.(Canva)
Los tres pilares clave para prolongar la vida
El equipo de científicos evaluó la condición física de los participantes dividiéndola en cuatro áreas funcionales específicas: resistencia cardiorrespiratoria, fuerza muscular, flexibilidad, y agilidad junto con equilibrio. Tras cruzar las métricas individuales con los registros de salud, el análisis concluyó que existen tres componentes determinantes que reducen significativamente el riesgo de muerte:
Equilibrio y agilidad: medidos mediante pruebas de sostén sobre una sola pierna y test de movilidad (levantarse y caminar distancias cortas).
Fuerza en las extremidades inferiores: evaluada a través de la capacidad de levantarse y sentarse de una silla repetidamente durante 30 segundos.
Aptitud cardiorrespiratoria: medida a través de pruebas breves de subida de escalones.
Pareja de 60 años.(Canva)
Al comparar los resultados por género, los datos mostraron ciertos matices interesantes. En los hombres, la aptitud cardiorrespiratoria junto con el equilibrio y la agilidad mostraron la mayor correlación con un menor riesgo de mortalidad. En las mujeres, en cambio, la fuerza de las piernas compartió el primer lugar de impacto protector junto con el equilibrio y la agilidad.
Evaluar la movilidad como parte del chequeo médico
Los autores del estudio destacaron que estas mediciones no buscan evaluar un rendimiento deportivo máximo, sino medir la capacidad funcional para resolver actividades de la vida cotidiana. Por este motivo, sugieren que la incorporación de estas breves pruebas en las consultas de geriatría y medicina general podría ayudar a los profesionales a detectar la fragilidad de forma temprana.
Las claves para disminuir la mortalidad a partir de los 60.(Canva)
Con esta información, los médicos pueden indicar estrategias de entrenamiento personalizadas que prioricen el fortalecimiento de las piernas y los ejercicios de estabilidad. Preservar la masa muscular, evitar las caídas y sostener una buena capacidad aeróbica se consolidan así como las herramientas más efectivas para mantener la independencia y prolongar la vida a partir de los 60 años.