"Astucia para manipular": se conocieron detalles de la doble vida de Claudio Barrelier
Nuevos testimonios revelaron detalles del perfil psicológico y personal del principal imputado en el femicidio de Agostina Vega. Sus particulares actividades.


La investigación por el femicidio de Agostina Vega, que conmociona a Córdoba, puso al descubierto la compleja red de vínculos que mantenía Claudio Barrelier. Mientras convivía con su pareja de años en la "casa del horror", se integraba como un miembro más en la familia de Soledad Andreani.

Esta dualidad fue clave para que la defensa de Andreani, imputada por encubrimiento, intente demostrar que ella fue una víctima más de su manipulación. Según el expediente, Barrelier lograba sostener rutinas paralelas sin levantar sospechas inmediatas sobre sus actividades delictivas.
En el entorno de la mujer, Barrelier no era un desconocido, sino una pareja consolidada que participaba de la vida diaria. El abogado Ángelo Georgetti detalló que el sospechoso pasaba hasta cinco días a la semana en la casa de la mujer.

“Este muchacho comía con los hijos, llevaba a los hijos a la facultad, se bañaba y se cambiaba allí”, precisó el letrado sobre la cotidianeidad del hombre, en diálogo con La Voz en Vivo. La confianza era tal que Andreani le había tramitado una tarjeta azul para que utilizara su auto Ford Ka negro con total libertad.
Incluso, los hijos de la mujer, de 18 y 17 años, declararon que Barrelier era una presencia constante en los almuerzos y fines de semana. Uno de los jóvenes llegó a manifestar que peleaba con su madre porque ella le prestaba el auto al novio y no a él.
En el extremo opuesto de su vida se encontraba la casa de calle Juan del Campillo 878, donde residía con Marianela Palmero. La mujer, hoy detenida, fue su pareja durante 13 años y es la madre de su hija.

La abogada del padre de Agostina, Fernanda Alaniz, describió este sitio como un “aguantadero” donde circulaba gente con antecedentes penales. “Muchos de los que estaban ahí tenían historiales complejos y conexiones con el delito”, afirmó la abogada.

A pesar de que en esa casa vivían al menos cinco personas, incluyendo inquilinos, nadie denunció haber escuchado nada el día del crimen. Lani sostiene que es imposible que no hayan notado el hecho, dado que incluso se habría escuchado un grito desde la calle.
La capacidad de Barrelier para sostener estas dos realidades fue definida por otros involucrados como una conducta depredadora. Eduardo Medina Allende, abogado de otro detenido, aseguró que el sospechoso utilizó su “astucia natural para manipular gente”, en diálogo con El Doce.
Incluso durante la búsqueda de Agostina, el acusado sostuvo ante ambas mujeres la versión falsa de un “auto rojo” que se había llevado a la niña. Con este relato, mantuvo en vilo a la justicia y a su círculo íntimo durante los primeros días de la investigación.

Actualmente, Barrelier permanece detenido mientras la fiscalía de Raúl Garzón intenta determinar el grado de participación de su entorno. El caso sigue sumando imputados por encubrimiento agravado, mientras Córdoba espera justicia para Agostina, quien cumpliría 15 años este 8 de julio.