La planificación nutricional orientada al envejecimiento saludable exige incorporar alimentos densos en nutrientes, accesibles y de fácil preparación. En el marco del curso ‘Comer bien para envejecer mejor’, organizado dentro del ciclo de encuentros de La Granda, diversos profesionales de la salud analizaron las pautas fundamentales para preservar la funcionalidad, la masa muscular y la vitalidad a lo largo de los años.
Durante la jornada, la nutricionista Luz Rodríguez, del Hospital Universitario de Getafe, enfatizó la importancia de estructurar platos equilibrados (con una mitad de verduras, un cuarto de carbohidratos y un cuarto de proteínas) y destacó al mejillón como un recurso clave de la dieta: "Un alimento sencillo y saludable, por su aporte de hierro y vitamina B12, son los mejillones".
Un superalimento desconocido para muchos.(Canva)
Proteínas, hidratación y prevención de la sarcopenia
Los especialistas coincidieron en que la alimentación en etapas adultas debe ser igual o más exigente que en la juventud para prevenir la sarcopenia (pérdida progresiva de masa y fuerza muscular). "Si yo no le doy proteína al cuerpo, ¿de dónde la va a sacar? Del músculo", ejemplificó Rodríguez para fundamentar la necesidad de distribuir el consumo proteico en todas las comidas del día.
En esa misma línea, la doctora Olga Laosa Zafra, de la Fundación de Investigación del Hospital Universitario de Getafe, remarcó: "Las personas mayores tienen que alimentarse igual o mejor que la gente joven para no perder músculo". A su vez, el jefe de Geriatría del mismo centro médico, Leocadio Rodríguez Mañas, recordó que instaurar estos hábitos desde la adultez resulta determinante para mantener la autonomía funcional.
Incorporarlos a la dieta es fundamental.(Canva)
Junto a la recomendación de consumir entre dos y tres raciones semanales de pescado y moderar las grasas saturadas, los expertos señalaron la necesidad de sostener una hidratación de entre 1,5 y 2 litros de agua diarios, dado que la sensación fisiológica de sed tiende a disminuir con la edad.
La biodisponibilidad del hierro hemo y la síntesis proteica
Desde la perspectiva de la bromatología y la fisiología médica, el mejillón (Mytilus edulis) destaca como un perfil nutricional de alta eficiencia. A diferencia de otras fuentes proteicas de origen animal, posee un bajo contenido calórico y graso, aportando proteínas de alto valor biológico que contienen todos los aminoácidos esenciales necesarios para la síntesis muscular.
Mejillones.(Canva)
Asimismo, la alta concentración de hierro hemo presente en los moluscos bivalvos presenta una tasa de absorción intestinal superior a la del hierro de origen vegetal (no hemo). Este mineral es imprescindible para la formación de hemoglobina y el transporte de oxígeno en sangre. Combinado con sus elevados niveles de vitamina B12 (cobalamina), fundamental para la neuroprotección, la maduración de los glóbulos rojos y la prevención de anemias megaloblásticas, el mejillón se consolida como una herramienta nutricional de primer orden para proteger el sistema inmunitario y prevenir el deterioro cognitivo y muscular.