La evolución del intelecto humano y las capacidades cognitivas suele estar fuertemente condicionada por el contexto social, el acceso a la educación y las transformaciones tecnológicas de cada época. En ese marco, una amplia investigación sobre la inteligencia generacional determinó que las personas nacidas entre 1962 y 1975 alcanzaron un rendimiento superior en pruebas de capacidad cognitiva en comparación con quienes nacieron en las décadas posteriores.
El estudio, desarrollado por científicos del Ragnar Frisch Centre for Economic Research, analizó los registros de más de 730 mil hombres evaluados entre los 18 y 19 añosdurante el proceso de conscripción militar. Las pruebas incluyeron ejercicios cronometrados de aritmética, relaciones léxicas y reconocimiento de patrones visuales para establecer un puntaje estandarizado de coeficiente intelectual (CI).
Inteligencia.(Canva)
Los datos mostraron un crecimiento sostenido que pasó de 99,5 puntos en la cohorte de 1962 hasta un pico histórico de 102,3 puntos en los nacidos en 1975. Sin embargo, a partir de ese grupo la tendencia se revirtió, registrando una caída progresiva en las generaciones siguientes.
Principales conclusiones del análisis cognitivo
El seguimiento a lo largo de casi tres décadas de registros permitió extraer datos fundamentales sobre la evolución de la memoria y el razonamiento a través de las distintas etapas:
La cohorte nacida en 1975 registró la marca más alta en velocidad de procesamiento, lógica matemática y analogías verbales dentro de la muestra analizada. En contraste, las generaciones nacidas hacia finales de los años 80 sufrieron un declive posterior que llevó el promedio a 99,4 puntos.
Un aspecto que llamó la atención de los investigadores es que la brecha cognitiva no respondió a factores genéticos, ya que la diferencia de rendimiento se observó incluso entre hermanos criados en un mismo hogar pero nacidos con años de diferencia. Por esta razón, la investigación apunta directamente a factores ambientales, transformaciones educativas y cambios en los hábitos cotidianos como los verdaderos responsables del fenómeno.
En qué casos se observa este cambio y cuáles son los factores del entorno
Para comprender por qué las generaciones actuales obtienen puntajes más bajos en este tipo de evaluaciones, los expertos analizan la inversión del denominado "efecto Flynn", el fenómeno que durante el siglo XX documentaba un aumento constante de la inteligencia de una generación a otra. Este descenso resulta especialmente evidente en pruebas que miden la atención sostenida, la resolución de problemas abstractos sin asistencia externa y la agilidad para el cálculo mental rápido.
Las generaciones pasadas tienen mejores capacidades cognitivas.(Canva)
Los investigadores señalan que este giro no se debe a un deterioro biológico, sino a profundos cambios en el entorno sociocultural. Entre los aspectos que influyen en esta modificación destacan la transformación de las metodologías pedagógicas, la disminución de la lectura profunda, las variaciones en la nutrición y, fundamentalmente, la irrupción de entornos digitales que delegan tareas de memoria y lógica en dispositivos externos. Analizar estas dinámicas ambientales permite identificar qué hábitos de entrenamiento mental se fueron perdiendo con el cambio de época.