El pingüino fue captado en diciembre de 2019 por el fotógrafo belga de 43 años, Yves Adams, quien decidió publicar sólo algunas de sus piezas recién el pasado 18 de enero. Según su testimonio, “el animal se acercó a nosotros sin miedo, en la isla habían miles de aves pero este extraño pingüino rey leucista o albino no pasó desapercibo” .

Según lo que publicó el fotógrafo en su cuenta de Instagram “había unas 120 mil aves en esa playa pero este nos llamó mucho la atención por ser el único amarillo, tuvimos suerte de que justo aterrizará donde estábamos”, manifestó.

Según biólogos expertos este fenómeno se puede explicar desde el albinismo: una variación genética especial en la que el gen recesivo se manifiesta, en detrimento de la melanina de la especie en cuestión. Esto explica que sus aletas y el resto de su cuerpo esté pintado de amarillo, y que sus patas no sean naranjas, por ejemplo.

A pesar de que la pigmentación de este pingüino es única, no representa una desventaja evolutiva real en comparación con sus compañeros. Es bien sabido que los animales albinos resisten menos al sol, pero son perfectamente funcionales en libertad.

Además, “parece ser que éste en específico conservó sus plumas amarillas, dejando de lado las oscuras por completo”, según el Programa Antártico Australiano. Si bien es cierto que algunas mutaciones en los colores se deben a un cambio de dieta o a lesiones, parece ser no es el caso de éste ejemplar.

Según biólogos expertos en el tema se podría tratar de una especie de albinismo o leucismo.Yves Adams | Instagram @yvesadams

Otra posibilidad que los científicos que analizaron el caso sugieren, es que se trate de “leucismo”. Si fuera el caso, el animal perdería únicamente parte de su melanina natural, lo que explicaría por qué no es completamente blanco. Sin embargo, no se puede tener certeza de esto hasta extraer algunas de sus plumas directamente.