Debido al crecimiento turístico hacia la Antártida, la IAATO emitió una guía para preservar el medio ambiente. Los temas radican en: buenas prácticas de manipulación de elementos personales y residuos, uso de drones y observación de la fauna.


Dentro del marco de celebración del 30°aniversario de la Asociación Internacional de Operadores Turísticos de la Antártida (IAATO) previsto para el año venidero, se elaboró una nueva guía para mejorar los viajes ambientalmente responsables.

Escudo insignia de la Asociación Internacional de Operadores Turísticos de la Antártida

La IAATO estuvo monitoreando, analizando e informando cuidadosamente las tendencias del turismo antártico desde su inicio como parte de su compromiso con la autogestión efectiva de las actividades de los visitantes.

El turismo en la Antártida incrementó exponencialmente durante la última década.

Todos los años, la IAATO hace reuniones donde los miembros realizan debates para concluir en las medidas a tener en cuenta en cuestiones de seguridad, protección de medio ambiente y autogestión. Para lo que trabajan todo el año en la búsqueda del desarrollo de recomendaciones para el despliegue responsable hacia el continente blanco.

Familia de pingüinos emperador en la Antártida.

Este año, como se viene haciendo desde febrero, a raíz de la pandemia de COVID-19,​ la reunión se realizó vía videoconferencia. Además de medio ambiente y seguridad, debatieron sobre la inclusión de nuevos miembros y el viaje responsable a la Antártida .

Miembros de la IAATO en conferencia presencial, años antrás. Este año se llevó a cabo por videoconferencia.

Mark van der Hulst, presidente del Comité Ejecutivo de la IAATO, dijo: “El éxito de la IAATO en la gestión responsable de sus actividades, depende de la voluntad de sus miembros para actuar en interés de la Antártida”.

Bahía Guardia Nacional, Isla 25 de mayo, Antártida. En esta isla pertenenciente al Archipélago Shetland de Sur, conviven personas de diferentes nacionalidades. (Argentina, Perú, Chile, Polonia, Brasil, China, Corea del Sur, Rusia, Uruguay y República Checa).

Gina Greer, directora ejecutiva de la IAATO, dijo: “Un elemento importante en la gestión de visitantes es la planificación continua basada en la comprensión a largo plazo de la industria. La reunión anual de la IAATO, y otras reuniones enfocadas durante todo el año, nos ayudan como Asociación a desarrollar nuestras pautas y prácticas para proteger la Antártida al tiempo que permiten a los visitantes responsables tener una experiencia educativa enriquecedora mientras tienen un impacto menor o transitorio en esta preciosa región”.

Gina Greer, directora ejecutiva de la IAATO.

Durante la reunión se realizaron actualizaciones de pautas para la observación de la fauna, comprendida en las especies de elefantes marinos y focas. Los visitantes estarán orientados en la protección de la vida silvestre con información actualizada.

Ejemplar de Elefante Marino, Antártida.

Otro tema que se trató fue el uso comercial de aeronaves no tripuladas (drones), las cuales solo podrán ser operadas en zonas costeras, bajo el permiso correspondiente del operador IAATO responsable de la expedición. A su vez, está prohibido el uso de drones para fines recreativos y el uso de estos aparatos, deberán seguir los procedimientos operativos estándar donde debe incluirse la evaluación de impacto ambiental.

Ejemplar de Foca Leopardo, Antártida.

Bajo la premisa de las 4R (rechazar, reutilizar, reducir y reciclar), fueron actualizadas las pautas para cuidar el ambiente y no contaminarlo. Por ello se recomienda a los visitantes que tiendan a: Rechazar artículos que no necesita (bolsas, botellas, cubiertos y tazas), Reutilizar los artículos que se pueda, Reducir los consumos para lograr menos desechos y por último, Reciclar los residuos, separando los elementos por categorías.

Buques de diversas banderas navegan por las frías aguas de la Antártida, sorteando témpanos y hielos de menor dimensión.

Hay que tener en cuenta que en el continente blanco no está permitido la acumulación de basura, por lo cual, en las temporadas donde es propicio el despliegue de buques, se hace la recolección y se los envía a lugares fuera de la región antártica para su eliminación. El transporte de estos residuos también se hace vía aérea.

El turismo embarcado lleva a cientos de miles de turistas cada verano a la Antártida.

Al momento, se está trabajando en el hábito de implementación del plástico y elementos de un solo uso. También se está instruyendo a los turistas y visitantes a implementar estas prácticas saludables y reducir la cantidad de artículos que llevan en sus viajes por la Antártida.

Ushuaia es la puerta de proyección antártica más cercana al continente blanco. Está a 1060 kilómetros de la Isla 25 de mayo, Shetland del Sur.

Gina Greer agregó que, “Todos tenemos la responsabilidad de mantener la Antártida prístina. La reducción de desechos: las pautas para visitantes ayudan a los huéspedes a tomar decisiones responsables antes de viajar, lo que en última instancia puede apoyar el medio ambiente y aliviar la presión sobre las instalaciones portuarias que se ocupan de los desechos”.




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