María Becerra confesó el motivo por el que necesitó ayuda psicológica y dejó a todos en shock: "Tengo que ser perfecta"
La Nena de Argentina abrió el proceso íntimo que vivió en el último tiempo y sorprendió a todos con su confesión.


María Becerra volvió a correrse del lugar cómodo y decidió hablar sin filtros sobre el detrás de escena emocional de Quimera, su último álbum. El disco, que estrenó meses atrás y presentó en River, no solo marca una evolución musical, sino también un proceso personal profundo. Según contó, necesitó apoyo psicológico y coaching actoral para poder contar la historia como quería.

Lejos de tratarse solo de canciones sueltas, Quimera funciona como un relato conceptual que empezó a gestarse hace casi dos años. Todo nace como una continuación del universo de Corazón Vacío, una de las canciones más intensas de su carrera. “El concepto ya la verdad que viene palpitándose, ¿viste? Sintiéndose hace como 2 años”, explicó la artista en un video que se viralizó entre sus fans.
En ese recorrido aparece Maite, un personaje central del disco. “Es la hija de la madre de Corazón Vacío. Tiene una nena. Bueno, creció y es ella, que se llama Maite”, detalló María. A partir de ahí, la historia se vuelve más oscura y compleja, con un foco fuerte en las heridas emocionales y las consecuencias del abandono.

Becerra explicó que el dolor de Maite está atravesado por la ausencia de un padre que nunca la reconoció. “Ella sufre el hecho de que su padre nunca la quiso reconocer, nunca estuvo para ella, esa ausencia tan grande que sintió y todo lo que eso le generó psicológicamente”, contó. Para poder construir ese mundo con respeto y realismo, decidió no hacerlo sola.
“Todas estas historias después de crearlas en mi cabeza las consulté también con una psicóloga, con una persona que es coaching actoral”, reveló la cantante. Según explicó, necesitaba herramientas para interpretar cada personaje sin caer en lugares superficiales. “Les conté toda la historia que tenía en mi cabeza y terminamos de pulir algunos detalles de su personalidad”, agregó.

Uno de los rasgos más fuertes de Maite es la autoexigencia extrema. “Ella siente que su padre no la quiso y piensa: ‘tengo que ser perfecta, tengo que hacer todo bien’”, relató María. Aunque el personaje triunfa en lo laboral, el disco muestra que algo interno no cierra. “Te muestra cómo está. Hay algo que no va”, resumió.
En ese punto, la cantante también se incluye dentro del relato. “Cada una tiene su historia de vida muy fuerte, pero creo que todas, incluyendo a María, comparten mucho el dolor”, dijo, dejando en claro que Quimera también funciona como espejo personal.