La desopilante anécdota de María Becerra de su encuentro con Leo Messi y Antonela Roccuzzo: "Estábamos haciendo..."
En un podcast internacional, contó un momento surrealista junto a Leo Messi que explotó en redes.


María Becerra no solo conquista escenarios, también se roba el show cuando habla. En su paso por El Podcast de final de mes, junto a Miki Núñez, la cantante sorprendió con una anécdota tan absurda como graciosa que tuvo como protagonista nada menos que a Lionel Messi. El relato, contado con su frescura habitual, rápidamente se viralizó y generó carcajadas entre fans argentinos y españoles.

Todo ocurrió en un contexto relajado, lejos de protocolos y flashes oficiales. “Estábamos ahí haciendo la conga, qué sé yo, estábamos haciendo una ronda”, arrancó María, preparando el terreno para lo que vendría. En medio del baile, Messi hizo un gesto mínimo, casi imperceptible, pero que desató una reacción inmediata y desproporcionada.

“De repente, Messi simplemente hizo este gesto de que tenía calor y comentó: ‘¡Qué calor que hace!’”, relató Becerra. Lo increíble vino segundos después. “A los dos segundos apareció una turbina inmensa que la metieron por un costado”, agregó entre risas, todavía sorprendida por la escena. El gesto del capitán fue suficiente para que todo se acomodara a su alrededor.
La cantante no escatimó elogios para los anfitriones del lugar. “La gente de la Bresh, unos capos, los amo. Muy atentos a sus invitados”, dijo, dejando en claro que la situación no fue un capricho, sino una muestra de hospitalidad extrema. Según contó, la lona se abrió, apareció la turbina y quedó apuntando directamente hacia Messi, como si fuera parte de la escenografía.
“Entonces la encajaron ahí a Messi. Espectacular”, remató, mientras su interlocutor no podía contener la risa. Pero la noche todavía tenía otro capítulo inesperado. María reveló que Antonela Roccuzzo la llamó con un pedido muy especial: “Me llamó Antonela y me dijo: ‘Quiero que me cantes’”.

Lejos de ponerse nerviosa, María reaccionó con total naturalidad. “Una cumbia. Yo ya estaba ahí parada, cantando cumbia”, contó, como si fuera lo más normal del mundo cantar en la casa de Messi por pedido expreso de su familia. El intercambio cerró con risas, complicidad y la sensación de estar escuchando una historia imposible de inventar.