La violencia y robos en Tandil van en aumento. Esta vez la víctima fue un hombre dueño de una rotisería en Villa Italia, que sufrió un violento ataque a cargo de cuatro hombres que intentaron apuñalaron y luego lo golpearon en plena calle.

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A través de redes sociales se conoció el lamentable hecho que se produjo durante el fin de semana en Tandil, en la intersección de las calles Dinamarca y Quintana, cuando un menor de edad increpó al dueño del comercio, buscó apuñalarlo y como no pudo tres hombres más lo ayudaron a golpearlo salvajemente.

Así es quedó el hombre en Tandil tras el ataque de cuatro personas.Vía Tandil

Mauricio Luján, el hombre de Tandil que fue atacado, reconoció en su perfil de Facebook que tras lo ocurrido se siente “totalmente desprotegido” e indicó que sufre constantemente amenazas en sus redes sociales.

Todo comenzó el pasado sábado 28 de agosto, cuando tras cerrar su reconocido negocio ubicado en Villa Italia, aproximadamente a las 23 horas, salió de su trabajo y se dirigía a su casa cuando, de repente, un auto marca Peugeot 306 color verde frenó a su lado.

Quien bajó del vehículo fue un joven que meses atrás había robado su comercio, por lo que Luján por aquel entonces decidió increparlo y sacarlo de su negocio. “Presentí algo malo, pensé que me iban a robar el celular. Me puse la campera en el brazo y entonces él se sacó la capucha y me dijo: ‘Así te quería agarrar hijo de puta’”, relató.

Inmediatamente el delincuente quiso apuñalarlo, aunque el comerciante logró esquivarlo y lo atacó. “Le pegué una trompada. Si me quedaba quieto, me mataba”, confesó Luján, que tras su respuesta fue increpado por tres personas más, que lo golpearon salvajemente.

“En un momento me tiré con todo el cuerpo encima y me pegaron una patada en las costillas. En la desesperación, le metí el dedo en el ojo y gritaba que le iba a arrancar el ojo. Yo ya estaba cansado de pelear, así que empecé a gritar ‘auxilio’. Justo mi señora llamó a la policía, salieron vecinos, y se subieron al auto y se fueron”, relató Luján.

Tras el hecho, confiesa que su vida cambió por completo. Ahora vive con miedo, con temor a un nuevo ataque, ya que recibe mensajes intimidatorios y amenazas a través de redes sociales.