Hace 25 años, el mundo de la comunicación argentina se vio conmocionada por la muerte del reportero gráfico, José Luis Cabezas, asesinado cuando estaba cubriendo la temporada de verano en Pinamar. Esa historia que revolucionó a todo el país, llegó este jueves 19 de mayo a Netflix en un documental que cuenta lo que sucedió.

“El fotógrafo y el cartero: El crimen de Cabezas”, un documental dirigido por Alejandro Hartmann, busca revivir lo que sucedió y la repercusión que tuvo el crimen que tuvo mayor difusión mediática en Argentina durante el siglo XXI.

El fotógrafo y el cartero - El crimen de Cabezas, documental de Netflix Foto: Netflix

El documental cuenta con los testimonios de muchos compañeros del fotoperiodista, entre ellos, el del periodista Gabriel Michi, quien estaba cubriendo la temporada de verano en Pinamar, y en particular, buscando una entrevista con el empresario Alfredo Yabrán.

El fotógrafo y el Cartero: El crimen de Cabezas, en Netflix Foto: Netflix

En Twitter, la cuenta @CheNetflix subió una pequeña entrevista al director Hartmann y la productora, Vanessa Ragone, y contaron de qué tratara.

“Nos parece que es un buen momento para recordar que las nuevas generaciones conozcan esta historia. Ya el ‘No se olviden de Cabezas’ ha quedado en nuestro ADN y tiene que ver con nuestras cuestiones más queridas y dolorosas, a la vez. Y está bueno, de alguna manera reavivarla”, explicó el director del por qué hacer esta presentación 25 años después.

El crimen de José Luis Cabezas

El reportero gráfico fue secuestrado y asesinado el 25 de enero de 1997 en Pinamar por un grupo mixto de policías y civiles por las órdenes del jefe de seguridad del Alfredo Yabrán.

Yabrán estaba molesto porque Cabezas le había sacado un foto en el verano anterior cuando aún no se conocían imágenes del empresario.

Noticias. La foto que sacó José Luis Cabezas de Yabrán en Pinamar que fue tapa de la revista el 3 de marzo de 1996 (Archivo).

Es que en ese momento, el empresario era el personaje más buscado del periodismo después de la denuncia hecha por Domingo Caballo, señalándolo como el jefe de una mafia enquistada en el poder.

El principal responsable se suicidó a más de un año del crimen, otros nueve fueron condenados en un juicio y actualmente ninguno está en prisión.