El crimen de Nahiara Gorosito conmocionó a toda la provincia de Santiago del Estero. La joven de 19 años fue sorprendida por un ladrón a pocos metros de su casa y en el forcejeo el delincuente le clavó un chuchillo a la altura del corazón para robarle el celular y la joven falleció horas después en el hospital.

En medio del dolor y la tristeza, su madre Andrea Hoyos habló sobre la trágica pérdida de su hija: “Para mí son todos culpables, tanto la familia (del acusado), por haberlo ayudado, por no haberlo traído y entregado. Hoy me piden perdón públicamente, pero perdón ¿por qué?, por llevar al asesino directamente a esconderlo y no entregarlo. Me hubiese gustado que lo entregaran y no que lo escondieran”, dijo.

Nahiara Gorosito, la joven de La Banda en Santiago del Estero, asesinada de una puñalada en el corazón para robarle el celular.

Andrea dialogó con Noticiero 7 y dijo que el asesino las conocía a ambas: “Ellos me conocen a mí y a mi hija porque solíamos caminar por la 25 de Mayo hacia el centro y lo cruzaba al supuesto asesino (Diego Garzón), porque para mí no es el asesino, porque en el video se ve una persona más delgada, no es el vendedor ambulante que yo conozco”, expresó.

La madre de la joven se mostró enojada con la persona que estaba en la misma parada que su hija en el momento del trágico episodio y no la ayudó: “Yo no entiendo por qué si estaba con ella, no gritó, no la empujó y no tuvo el valor de ayudarla, por qué la abandona y justo va y la matan a mi hija”, manifestó Andrea.

El dolor de una madre

Su instinto de mamá le decía que su hija necesitaba ayuda, que algo malo le había sucedido. Recurrió a sus amigos y familiares para buscarla. Sin embargo, el desenlace fue trágico y la inseguridad se cobró una vida más. Nahiara llegó al Hospital Regional Ramón Carrillo en estado crítico pero con signos vitales, pero la extensión de sus heridas eran muy graves y falleció durante la noche del seis de enero, antes de que pudieran operarla.

“Soy consciente de que a mi hija no la van a devolver y yo la amo como la amaba todos los días. Mi hija era una chica especial, muy querida, muy compañera. El asesino mismo nos vio pasar muchas veces y soy alguien que jamás ha dejado a sus hijos”, finalizó Andrea.