En el cierre de un año marcado por el recrudecimiento de la violencia en las principales ciudades de la provincia, este sábado se anunciaron nuevos controles sobre el uso de municiones de la Policía de Santa Fe. El Ministerio de Seguridad confirmó que a partir de diciembre se implementará un trámite obligatorio en la fuerza luego de detectar un faltante de 900.000 proyectiles.

Fuentes oficiales precisaron que los efectivos deberán completar formularios digitales estandarizados y el requisito aplicará tanto para reposición como para capacitaciones o reparación. Además de la persona que hace el pedido, la solicitud tendrá que llevar la firma del responsable de la armería y se emitirán tres copias, las cuales serán enviadas dentro de los diez primeros días de cada mes.

En el marco del proceso de regularización normativa que lanzó la cartera conducida por Marcelo Sain, el Ejecutivo planteó que la medida forma parte de la primera fase de protocolización del sistema de armamento de la institución. Los alcances de la misma quedaron plasmados en una circular operativa del Departamento Logística, más conocido como D4.

A modo de ejemplo sobre los problemas frecuentes en torno al control de la fuerza, el ministerio señaló que si un policía participa en un enfrentamiento, deberá brindar los datos del acta del procedimiento para justificar la reposición de las balas. Algo similar ocurrirá en torno a los entrenamientos, ya que a los instructores de tiro les solicitarán información sobre las capacitaciones y el personal involucrado en ellas.