Después del primer fin de semana sin actividad en las iglesias, los obispos de Santa Fe expresaron su “disconformidad” por las nuevas medidas para prevenir el contagio de coronavirus. A través de un documento manifestaron que sienten “desconcierto” frente al decreto vigente hasta el viernes 21 de mayo en 14 departamentos.

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Sumar restricciones no es la solución que nuestro pueblo espera y necesita para crecer en la responsabilidad personal y social”, afirmaron los máximos referentes de la comunidad católica en la provincia. No obstante, aclararon que reafirman su “compromiso con el cuidado y salvaguarda de la salud” en medio de la pandemia.

A diferencia de lo que ocurrió con algunos gimnasios de la ciudad de Santa Fe, los representantes eclesiásticos no plantearon ninguna instancia de desobediencia a la normativa. En cambio, apuntaron que las medidas vigentes establecen “condiciones que dificultan aún más la participación de los fieles” en los encuentros en los templos.

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“Estas nuevas restricciones parecen desconocer este valioso esfuerzo de nuestro pueblo”, reza el documento firmado por el arzobispo de Rosario, Eduardo Martín, su par de la capital provincial, Sergio Fenoy, y los obispos de Reconquista, Rafaela y Venado Tuerto.

Mediante el comunicado, los representantes de la Iglesia destacaron que la comunidad cristiana “ha aprendido a cuidarse cumpliendo con todos los protocolos sanitarios, siendo muy respetuosa de los mismos”. Además de acotar la presencia de personas en las celebraciones y garantizar la ventilación, recordaron que decidieron “quitar el saludo de la paz en la misa” y el agua bendita en los ingresos, entre otros cambios.