Se trata de un ecocardiógrafo, que funciona en el hospital Cullen de Santa Fe. También se compraron programas informáticos únicos en esta región.


El gobierno de la provincia de Santa Fe adquirió un ecocardiógrafo de última generación destinado al hospital José María Cullen con el cual se podrán salvar vidas o mejorar la calidad de pacientes que recurren al sistema público de salud.

Esta tecnología permite realizar estudios cardiológicos inéditos para el centro-norte provincial, ya que no se contaba hasta el momento con instrumental y software de estas características en efectores públicos y privados de la región.

Para ello, el Estado provincial invirtió 4 millones de pesos en aparatología y diversos programas informáticos, que se sumaron a los ya existentes en el departamento de Imágenes Cardíacas no Invasivas, que funciona en el servicio de Cardiología del Cullen.

El software adquirido se llama “Strain” y diferencia el servicio de cardiología del efector de salud del resto. A través de este programa, el ecocardiógrafo puede analizar hasta las fibras musculares del corazón, posibilitando múltiples diagnósticos que orientan o reorientan diversos tratamientos.

Adrián Carlessi, especialista del departamento de Imágenes Cardíacas no Invasivas, explicó que “la ecocardiografía es un estudio central e indispensable en el control y diagnóstico de los pacientes que tienen enfermedades cardíacas o factores de riesgo para presentarlas”.

“El equipo y software adquiridos recientemente son lo más avanzado que existe en la región, tanto en el ámbito público como privado. Estamos muy satisfechos porque, a partir de ahora, podemos realizar no solo observaciones ecocardiográficas convencionales, sino también ecocardiografías transesofágicas, apoyadas en software de avanzada”, expresó.

Carlessi subrayó que “gracias a las ecocardiografías transesofágicas se puede observar con mayor detalle y precisión el corazón. Resultan de gran utilidad para tomar decisiones importantes sobre los pacientes”.

Entre otras ventajas para las personas con problemas cardiológicos, estos estudios por imágenes permiten mejores abordajes de múltiples enfermedades de distinto origen, como por ejemplo, cuadros de endocarditis infecciosa, una enfermedad bacteriana que afecta generalmente a las válvulas del corazón.

También los casos de fibrilación auricular, una arritmia o alteración en las contracciones del corazón que predispone a la formación de coágulos dentro de este órgano, cuya “visualización solo es posible a través del ecocardiograma transesofágico y es vital para tratar la arritmia del paciente”, explicó Carlessi.

Además, “es fundamental en el diagnóstico de tumores en el corazón y enfermedades de la válvulas cardíacas. Asimismo, brinda información decisiva en casos que necesitan cirugía cardíaca”, enumeró el profesional.

Finalmente, en relación al ecocardiograma que se realiza a través del esófago, Carlessi explicó que “en algunas oportunidades es fundamental para guiar intraoperatoriamente al cirujano o al cardiólogo intervencionista” porque permite visualizar el procedimiento en detalle y en el momento exacto en que se va realizando.






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