Un grupo de taxistas inició una protesta por el desembarco de Uber en Santa Fe. Los choferes decidieron ir a la puerta de la Municipalidad para denunciar el inicio de operaciones de la empresa y la firma quiere dialogar con las autoridades para continuar funcionando en la capital.

"Sentimos un abandono enorme de esta gestión y la anterior", expresó José Balbuena sentado este miércoles a primera hora en las escalinatas de la sede del Ejecutivo. La manifestación se inició porque en la víspera advirtieron que ya había coches circulando en el mapa de la aplicación y advirtieron que si se permite la actividad, sería "lapidario" para los choferes del servicio público.

La gerenta de Comunicaciones de Uber, Johana Picciano, consideró que no ven prohibición alguna a nivel local. A esto agregó que registraron más de 30 mil descargas en Santa Fe. Asimismo se refirió a la experiencia en otras ciudades y aseguró que la habilitación no hará desaparecer a los taxis o remises.

En diálogo con Aire de Santa Fe, el presidente del Concejo Municipal, Leandro González, sostuvo que la empresa incurre en una "contradicción" al lanzar el servicio y luego mostrarse dispuesta a llegar a un acuerdo sobre las condiciones para operar. "El diálogo debería ser previo", enfatizó.