Gisela Fiamaca falleció luego de ser operada por las heridas que sufrió y la policía detuvo a su pareja de 30 años.


Una santafesina de 26 años fue asesinada este domingo de una puñalada en su casa. Por el femicidio detuvieron a su pareja, quien declaró que cuando él llegó a la escena del crimen, encontró a la mujer herida.

El crimen se confirmó alrededor de las 4 de la mañana, Gisela Fiamaca fue atendida en el Hospital José María Cullen con una herida de arma blanca. Según fuentes judiciales, los médicos diagnosticaron que tenía una lesión en la parte izquierda del tórax y fue intervenida quirúrgicamente, aunque murió minutos después de las 9.

De acuerdo a lo reconstruido luego por los pesquisas, la joven había sido trasladada por un tío en automóvil. El hombre de 44 años fue uno de los primeros en advertir la situación a partir del contacto con la pareja de su sobrina.

La versión preliminar apunta a múltiples testimonios que coinciden en haber escuchado a la muchacha cuando pedía a los gritos que no la dejaran morir.

Voceros vinculados al caso indicaron que Fiamaca fue atacada en su vivienda de Pasaje Quiroga y Tucumán, en el barrio Santa Rosa de Lima. Allí el sospechoso dijo que la encontró malherida e inconsciente cuando llegó a la hora en que dio aviso a la familia. El relato de G.P.L. (30) no convenció a la fiscal Cristina Ferraro, quien dispuso su detención.

A su vez, en la escena del crimen los peritos secuestraron una sábana que estaba puesta en la cama donde presuntamente fue atacada la mujer y sus ropas, aunque hasta esta tarde no se había hallado el arma homicida.

Por su parte, Andrea Fiamaca afirmó por la tarde que su hermana sufría violencia de género​, aunque la víctima no lo había denunciado. “Estoy destrozada. Por favor, que diga la verdad, que le arrebató la vida, que su hija de seis años lo vio“, dijo entre lágrimas en diálogo con Aire de Santa Fe.

Andrea aseguró que la niña fue testigo presencial del femicidio y que ahora está a su cuidado, al igual que otro hijo varón del acusado y la beba de dos años que su hermana tenía con él. Al respecto, aseguró: “La nena sabe toda la verdad y nos contó a nosotros”.

“A mi tío él le dijo que ella estaba descompuesta y la envolvió en una sábana”, recordó la mujer, quien detalló que su hermana estaba en pareja con el sospechoso hace unos cuatro años. Sobre dicha relación, sostuvo que el detenido “siempre le pegaba” y que la madre de Gisela le decía que lo dejara. “Mi hermana era muy buena, le criaba los hijos de él”, destacó.




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