Un diario italiano llamado “La Repubblica”, publicó una investigación en la que nombran torturadores de dictaduras sudamericanas que todavía huyen de la justicia. Entre ellos, hay un cura sanrafaelino que vive una vida normal escondido en Sorbelo, Italia. Este cura, Franco Revéberi, está prófugo desde 2011, luego de ser acusado de haber presenciado la tortura de internos en un campo de exterminio en el sur de Mendoza.

Revéberi, luego de haber vivido 40 años en el sur mendocino, volvió a su ciudad natal de Sorbolo, Italia. Allí el lleva una vida tranquila en Italia, donde incluso celebra misas.

Fue durante esos cuarenta años que Don Franco trabajó como párroco y capellán militar del ejército en San Rafael. Durante los años de la dictadura, en el sur mendocino se había creado un centro clandestino de tortura y exterminio, la “Casa Departamental”, es el único de 340 en Argentina dentro de un tribunal de justicia. En ese lugar decenas de personas fueron detenidas, torturadas y asesinadas en San Rafael.

En agosto de 2010 se convocó a un maxi juicio, donde el cura fue acusado por presenciar y cooperar en torturas y llamado a declarar. Pero, este negó incriminación y escapó a Italia. El 14 de junio de 2011, el fiscal federal José Maldonado lo citó, pero el cura había volado a Italia en mayo de ese año. El 26 de septiembre de 2012, Argentina solicitó la extradición e Interpol emitió una orden de allanamiento internacional contra el párroco. El 20 de octubre de 2013, el Tribunal de Apelación de Bolonia rechazó la solicitud.

Al día de hoy, en la comunidad de Sorbolo existe silencio en torno Don Franco: al negarse la solicitud de extradición, muchos lo consideran inocente. Algunos, sin embargo, piensan de manera diferente e incluso propusieron a los fieles de Sorbolo el boicotear a las misas oficiadas por Revérberi.