Tras casi un mes de testimonios y presentación de pruebas, llegó a la instancia final el juicio por la muerte de Nélida Villar y luego de las conclusiones de las partes, solo restará conocer la sentencia.

En los alegatos finales, el fiscal Pablo Peñasco y también el fiscal Javier Giaroli, que hizo las veces de representante de la familia Villar, pidieron la condena de Abel Vázquez Correa por homicidio agravado por el vínculo y por violencia de género.

En ambos casos solicitaron la pena máxima para el acusado que es de prisión perpetua.

En tanto, la fiscalía decidió retirar la acusación contra Lucía Carrasco por el beneficio de la duda. Esta situación fue acompañada por la querella.

Móvil del homicidio

Casi en igual medida, la fiscalía y la querella hablaron de un conflicto en la relación entre Abel Vázquez y la víctima, Nélida Villar.

Si bien el fiscal Peñasco basó gran parte de su alegato en la reconstrucción del último día de los hechos, también hablo sobre un “conflicto en la relación clandestina de unos 7 años” dejando entrevere que la víctima pretendía ir más allá en la relación con el imputado.

Nélida estaba enamorada”, apuntó Peñasco y luego recordó que la relación oculta que mantuvo el acusado con la víctima comenzó cuando Villar era una adolescente.

Para Peñasco, no quedan dudas que aquel 7 de mayo de 2013, Vázquez la llevó al cerro Ceferino y luego la empujó hasta que se estrelló contra un poste de hierro, le dio una piña en el ojo y luego la tomó desde atrás y la apuñaló.

Fiscal en jefe Pablo Peñasco

Mientras Villar estaba moribunda ya que al menos “pasaron 5 minutos” desde que la apuñaló hasta que murió, el imputado “la arrastró y la tiró boca abajo” intentando ocultar el cuerpo.

En cuanto a Carrasco, el fiscal consideró que la imputada mintió en su declaración ante el tribunal y hasta “tenía razones para matarla” sin embargo las evidencias no terminaron de posicionarla en el lugar del crimen.

Ante esta circunstancia, consideró que Carrasco debía ser absuelta pero aclaró que la absolución debía ser “por el beneficio de la duda”.

Las llamadas y mensajes

Por el lado de la querella, Javier Giaroli apuntó más hacia el análisis de los teléfonos celulares para solventar su hipótesis que el homicidio tuvo como móvil el hecho de que Villar pretendía avanzar más en la relación con Vázquez y hasta pensaba que estaba embarazada.

Para Giaroli, el gran cúmulo de llamadas y mensajes de Villar a Abel Vázquez “a toda hora” hace pensar que “Nélida quería más, no quería ser discreta”.

El fiscal Javier Giaroli hizo las veces de abogado querellante.

A igual que la fiscalía, el abogado querellante pidió la pena de prisión perpetua para Abel Vázquez y la absolución de Lucía Carrasco por el beneficio de la duda.

El alegato de la fiscalía

La conclusión de la querella