Pasaron 42 años de la desaparición de Oscar Garavaglia, el joven de 17 años que se fue de campamento con sus amigos a El Nihuil y nunca regresó. Fue uno de los casos más conocidos en Argentina y que al día de hoy sigue siendo un misterio.

// Mirá también: Delincuentes arrasaron con las herramientas en una obra en construcción

El 5 de enero de 1979, Oscar junto a 5 amigos emprendió un viaje hacia El Nihuil, lugar donde iban a pasar unos días de campamento para pescar y cazar.

El joven de 17 años debía regresar a su casa el 12 de enero de 1979, pero jamás volvieron a saber de él. Sus amigos juraron no saber qué pasó, para ellos simplemente desapareció.

No hubo juicio, solo dolor e incertidumbre para su familia, que nunca pudo saber con exactitud qué pasó durante esos días en el que Oscar estuvo con sus amigos.

Pacto de silencio

El 5 de enero, Oscar emprendió viaje con sus amigos y vecinos, Daniel Vidalled, Alfredo Alonso Decarre, Horacio Nardoni y Julio Pérez Sierra. Pero no iban solos, sino que los acompañaba Atanasio Pérez Confetti, el padre de Pérez Sierra, como el adulto a cargo.

El día 10 de enero, la hermana de Oscar, Silvia Beatríz Garavaglia, se encontró con Anastasio Pérez Confetti en San Rafael ya que, Alfredo Alonso Decarre, se había accidentado y tuvieron que recurrir a un hospital.

“Me los crucé y le pregunté por el resto de los chicos, me dijo que Decarre se había caído de un columpio y que se rompió un maxilar. A los segundos me dijo que Oscar no estaba muy contento porque los chicos no se estaban portando bien y su papá lo iba a retar”, comentó Silvia Garavaglia a Vía Mendoza.

El viernes 12 de enero cerca de las 21 comenzó el misterio. Pérez Confetti llamó a la residencia Garavaglia para informar que Oscar se había ido de cacería y que no lo podían encontrar.

Me agarró un ataque, en ese momento yo tenía 20 años, lo primero que hice fue llamar a un médico y hacer la denuncia en la policía de El Nihuil”, recordó.

Mientras que los padres de Oscar junto a sus hijos viajaban al Nihuil para comenzar con la búsqueda, Silvia se encargaba de realizar las denuncias y tratar de averiguar que había pasado.

Rápidamente, la noticia de la desaparición del joven tomó fuerza e impactó en el pueblo de San Rafael. Se puso en pie un intenso operativo para encontrar a Oscar, lo buscaron por cielo con aviones de la IV Brigada Aérea y por tierra con policías, baqueanos y la participación de 400 civiles que rastrillaron la zona del Cerro Nevado y El Nihuil.

Sin embargo, nunca se encontraron rastros del joven y sus amigos juraron no saber que pasó ese día.

Un caso sin juicio

El caso cayó en manos del juez Carlos Bernardo de Quirós, quien caratuló el hecho como “averiguación paradero”. Lo cual generó impotencia en la familia Garavaglia ya que ellos por su parte cada vez encontraban más pistas que alimentaban su hipótesis de un posible homicidio

Una de las hermanas de Oscar aseguró haber visto a Ada Nardoni (madre de Horacio) llevando colgada en el cuello una crucecita que le pertenecía a su hermano. Además, días después de la desaparición también encontraron en la casa de los Nardoni el DNI del desaparecido.

“Ni el fiscal ni el juez quiso hacer justicia por mi hermano”, agregó Silvia.

El caso estuvo bajo secreto de sumario durante 18 años hasta que el 22 de abril de 1998 el juez José Luis Martino, quien había tomado el caso en 1989, mandó a detener a tres personas: Pérez Sierra y Daniel Vidalled acusados por homicidio y Ada Nardoni, por encubrimiento.

No se les pudo comprobar ninguna participación en el hecho y todos sostuvieron firmemente la misma versión que habían brindado en enero 1979 cuando ocurrió todo.

Oscar Garavaglia.

Muertes misteriosas

Pérez Sierra padeció un infarto en El Nihuil mientras pescaba con su hijo. Misteriosamente, encontró la muerte en el mismo lugar donde estuvo con Oscar por última vez.

En el 2005 el juez de Quirós falleció luego de haber sufrido un feroz asalto en su casa de San Rafael.

En tanto Daniel Vidalled, el único de los sospechosos que vive, jamás habló del tema con nadie y se mudó a Córdoba.

En cuanto a Alonso Decarre, quien bajó el día antes por la fractura maxilofacial, no fue considerado sospechoso y aún sigue vivo, también se negó a hablar de qué pudo haber sucedido con Oscar.

// Mirá también: Perdieron todo: intentó prender la estufa con nafta y se quemó toda la casa

El tiempo pasa pero la familia de Oscar sigue luchando para hacer justicia y saber qué pasó exactamente esos días de enero de 1979.

“Le quitaron todas las ilusiones y a nosotros las ganas de vivir”, sostuvo Silvia entre lágrimas.