Con la cuarentena obligatoria decretada por el presidente Alberto Fernández, la situación se va a profundizar.


El presidente Alberto Fernández decretó la cuarentena obligatoria a partir de la hora cero de este viernes.

La medida acrecentará el vacío que ya se podía apreciar en las calles del sur mendocino.

La sola suspensión de las clases hasta el 31 de marzo generó un hueco en la afluencia de gente y vehicular en horarios pico. Pero con el correr de los días y las recomendaciones constantes de no salir de casa, fueron despoblando las calles.

Escaso o nulo movimiento vehicular, comercios cerrados antes del horario habitual por la falta de clientes, veredas en las que nadie impide ver claramente el horizonte.

Solamente en supermercados, bancos y farmacias se podía encontrar a vecinos que decidieron hacer un trámite, retirar dinero del cajero automático o comprar alimentos.

Las medidas restrictivas en los tres departamentos del sur mendocino (San Rafael, General Alvear y Malargüe) para prevenir la expansión de la pandemia provocada por el Covid-19, ya habían impuesto un alto al movimiento, no solo de gente sino económico.

Hasta el jueves las calles sureñas eran como la imagen de una película de ciencia ficción. Ahora, con las nuevas medidas dispuestas por el Gobierno nacional, la realidad superará todo lo conocido hasta el momento y no habrá film que la pueda igualar.




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