Este fin de semana, un niño de 2 años había caído a la pileta de su casa, en el centro de la ciudad de San Luis, y le habían salvado la vida. Actualmente se encuentra internado en el Hospital San Luis y se estado de salud es delicado.

Bruno Serrano Di Genaro es el niño. Permanece en terapia intensiva, hemodinámicamente estable y con respirador artificial tras sufrir esta asfixia por inmersión.

Cómo sucedió el ahogamiento

El sábado, alrededor de las 21, un llamado al 911 alertó que en una vivienda ubicada en Av. Presidente Perón al 600 un niño había caído a una pileta y aparentemente no tenía signos vitales, describió un parte policial.

Tras acudir al lugar la Policía Ciudadana, Florencia Di Genaro, la mamá del nene, manifestó al agente que su hijo de 2 años se había ahogado y que estaba en el fondo de la vivienda.

Al entrar, el policía vio que, al lado de una piscina, el niño estaba en el piso, boca arriba. Mientras tanto, su padre, Hugo Serrano, le practicaba maniobras de RCP (reanimación cardiopulmonar).

El hombre le dijo en el momento al efectivo que lo había encontrado en la piscina flotando boca abajo. Según contó el hombre, luego lo sacó de allí y que comenzó a realizarle los primeros auxilios hasta que llegara la ambulancia.

Al llegar el vehículo de emergencia, un médico comenzó a hacer las maniobras de reanimación y, al ver que no daban resultado, determinó trasladarlo al Hospital San Luis, donde funciona el área Pediátrica.

Los efectivos acompañaron en la ambulancia a los padres hasta el centro médico. Según este parte policial, los profesionales lograron estabilizar al niño tras las maniobras de reanimación, pero permanece en estado de gravedad.