En esta cosecha de uva se recolectaron 2.122.091.558 kilos en Argentina, casi un 5% más que lo cosechado en el 2020. Según explicaron viñateros a Diario de Cuyo, la cosecha estuvo dentro de los márgenes previstos ya que no hubo fenómenos climáticos que atentaran contra la producción. El presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura, Martín Hinojosa, aseguró también que la calidad de la uva es muy buena y se “estuvo muy lejos de una merma por botritis”.

A pesar de que la cosecha fue mayor a la del 2020, está un 20% por debajo de los números tradicionales. Al respecto, Hinojosa indicó: “Vamos a tener posibilidad de hacer frente a una demanda internacional, lamentablemente no ha sido un volumen grande de cosecha y no tenemos stock, pero veo una oportunidad”.

El año para los viñateros viene mejor de lo proyectado. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes Ignacio Blanco

El empresario viñatero Juan José Ramos coincidió y aseguró que los precios subirán porque no hay suficiente producto para hacerle frente a la demanda. “Es de esperar que si se mantiene la exportación y como falta producto, los precios se sigan tonificando, y la cosecha que viene va tener precios mejores que ésta”, analizó. Al mismo tiempo, vaticinó que las exportaciones mejorarán por lo ocurrido con la cosecha en Francia y por los bajos niveles de stock a nivel internacional.

Para Fernando Morales, presidente de la Cámara del Mosto, el panorama es mejor del proyectado al inicio de la cosecha, que al principio la venta será muy lenta hasta que España termine su stock. Proyectó que las exportaciones serán de 90.000 toneladas. “Esperamos en agosto empezar a subir las ventas y a precios más altos que España”, cerró.