El pasado sábado por la medianoche, cuando una gran mayoría de sanjuaninos disfrutaba de su fin de semana, un operativo policial sobredimensionado alrededor del Banco Macro llamó la atención de los transeúntes y también de los medios de comunicación. Rápidamente empezaron a circular versiones cuasi cinematográficas: que era un grupo comando robando el banco, que unos ya se habían escapado, que otros seguían adentro, que ya habían atrapado a uno, etc. Horas después, la trama dio un giro inesperado: se trató de un adolescente de 16 años, desarmado, que andaba por el cielo raso del edificio.

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Según informaron las fuentes allegadas a la investigación de lo que sucedió en las primeras horas de la madrugada del domingo, el aprehendido sería de apellido Sosa y actuó en soledad. El joven delincuente forzó la puerta de ingreso de la sucursal ubicada en Avenida Libertador entre Avenida Rioja y Jujuy y así pudo entrar. Luego, se dirigió hacia donde están las cámaras de seguridad pero fue una pareja que pasaba por la vereda quien descubrió lo que estaba sucediendo.

En el lugar no había ningún guardia de seguridad custodiando la sucursal. Entonces, la pareja que advirtió lo que sucedía dio aviso a las autoridades. Según informaron, el hombre y la mujer habían ingresado al cajero para hacer un depósito y la puerta estaba trabada. Sin embargo pudieron ingresar y fue ahí cuando notaron que estaba sonando la alarma y que el acceso principal al banco estaba abierto. La pareja se dio cuenta que algo no estaba bien y salieron del lugar para llamar al 911.

Al rato llegó un patrullero del Comando Radioeléctrico. Uno de los policías ingresó al Banco pero no pudo vislumbrar ninguna presencia humana, así que recibieron la orden de no entrar y de esperar a grupos especializados. Simultáneamente, un vecino pudo ver al delincuente en la cocina del banco. Así fue como los uniformados especializados arribaron, entraron y descubrieron que, en realidad, el ladrón se había escondido en el cielo raso mientras intentaba escapar.

Una vez que el delincuente de apellido Sosa fue atrapado y reducido, se reestableció el sistema de filmación, donde se vio que actuó solo. Primero, entró a los cajeros, y luego empujó la puerta de acceso. Una vez adentro, revisó las oficinas y robó lo que pudo. La información de los voceros de la Justicia indicó que el ladrón se habría adueñado de una computadora, de una chequera con 350 cheques y otros objetos de valor. Finalmente, fue atrapado en la sala principal  de la sede.

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Por último, Sosa fue trasladado a la Central de Policía y es investigado por el delito de tentativa de robo. Sin embargo, al tratarse de un menor de edad, la causa pasaría a manos de la Justicia de Menores.