Un largo historial de denuncias cruzadas y conflictos judicializados es lo que antecede a la decisión de la Justicia de detener a una mujer por impedir el contacto del padre con su hijo. Es la primera vez que se emite una sentencia de este tipo, sentando un precedente judicial en la provincia. Las denuncias fueron por amenaza y hasta por abuso sexual.

La denuncia más grave tuvo al padre acusado de abuso sexual al menor. Tal como sucede en esos casos, el régimen de visitas se suspendió y se dio inicio a una investigación. Finalmente el sujeto quedó absuelto. Se instruyeron distintas pericias psicológicas al padre de la criatura hasta que finalmente se determinó que estaba en condiciones de ver a su hijo. Fue de este modo como se restituyeron las visitas.

Claudia Salica, al frente de la Unidad Fiscal de Investigación (UFI) contra los delitos de violencia intrafamiliar y de género del CAVIG, le dijo a Diario de Cuyo que la madre del menor evitó a través de todos los medios que haya contacto entre padre e hijo. “La señora inició un impedimento de contacto tras otro y es por eso que la jueza decidió que se cumpliera con el régimen con la fuerza pública y aún así lo siguió impidiendo”, indicó.

En diciembre la mujer impidió en cuatro ocasiones que el padre pudiera ver a su hijo, aún cuando la policía acompañó al progenitor para evitar escaladas de violencia y asegurar el contacto. “Ya no había manera de que la señora entendiera que tenía que entregar al menor para revincularizarlo con el padre, se intentó por todos los medios”, agregó Salica.

El miércoles 13 de enero la mujer fue detenida por”impedimento de contacto y desobediencia a una orden judicial del Primer Juzgado Correccional”. Fue liberada a las pocas horas pero es la primera vez que la Justicia actúa de este modo para garantizar el contacto entre padre e hijo.