El 11 de septiembre la Policía logró desbaratar una fiesta clandestina en un barrio privado de Santa Lucía. Fueron 48 los jóvenes detenidos, muchos de apellidos conocidos dentro de la provincia. Los jóvenes fueron juzgados y condenados por flagrancia pero las 16 defensas decidieron apelar la sentencia y pedir el beneficio de la probation porque no quieren que les figure la sentencia judicial en la planilla prontuarial de cada uno de ellos. El juez de la Sala Segunda de la Cámara Penal, Juan Bautista Bueno, decidió rechazar el planteo de las defensas y les negó la probation a los 48 imputados.

Los abogados defensores pidieron la suspensión de juicio a prueba porque les permitía a los acusados zafar de una sentencia a cambio de la realización de trabajos comunitarios y una remuneración simbólica. De este modo, quedaban sin sentencia en sus antecedentes. Alegaron muchos abogados que los jóvenes podrían ver afectado sus futuros si consta en su planilla prontuarial haber sido penados por participar en una fiesta clandestina en plena pandemia.

Tras el rechazo de la probation del juez Bueno, les queda una instancia más para que les acepten el recurso. Se trata del recurso de Casación, el que según adelantaron será pedido tras la oficialización del rechazo de la Cámara. Si allí también les rechazan el planteo, el caso volverá a flagrancia y los jovenes deberán cumplir con la sentencia.

El festejo ocurrió en calle Pellegrini  y 12 de Octubre, en un barrio privado de dicho departamento y fue gracias a un llamado telefónico que la policía llegó hasta el lugar. Se trataba de una recibida y habían contratado hasta un DJ para que animara la celebración. La fiesta clandestina se realizó 22 días después de que se detectara el brote de coronavirus en San Juan. Los 48 fueron imputados por flagrancia y juzgados en un juicio sin precedentes en el Cine Teatro Municipal de Capital.