Una pequeña de cinco años tuvo que ser trasladada al servicio de Urgencias del hospital Rawson luego de ingerir una gran cantidad de veneno para hormigas. La policía procedió a su traslado. En el nosocomio los profesionales la asistieron y la dejaron en observación.

De acuerdo a lo informado por fuentes policiales, la familia de la niña, de apellido Ortiz, estaba en una finca ubicada en calle 6 y San Miguel, Pocito, cuando la madre vio cerca de las 18.20 a la pequeña ingerir el veneno. Ante la desesperación, la mujer pidió ayuda a la policía, que llegó rápidamente y procedió a realizar el traslado al Rawson.

Al llegar al nosocomio, fue hospitalizada inmediatamente. Los primeros partes médicos indican que la niña pudo ser estabilizada y se encuentra en buen estado de salud. De igual modo, permanecerá en observación hasta constatar que el veneno no le produjo ningún daño.​ Personal de la subcomisaría Ansilta trabajó en el hecho.

Entre los síntomas que tiene alguien que ingirió veneno se incluye ojos llorosos, visión borrosa, sudoración, más saliva de lo normal, tos, vómito, deposiciones frecuentes, frecuencia cardíaca anormal y dificultad respiratoria. Ante este tipo de casos, lo ideal es llamar a la ambulancia lo más rápido posible para que el intoxicado sea revisado por profesionales de la salud.

Si las personas son atendidas a tiempo y dependiendo del nivel de toxicidad del veneno, puede no llegar a sufrir consecuencias graves o incluso la muerte.