Maycol superó tres convulsiones y una insuficiencia cardiaca. Pasó casi un mes y medio en terapia, y ya está en casa.


El 14 de febrero el nacimiento de Maycol Balmaceda copó las portadas de todos los diarios de la provincia de San Juan. “El superbebé” lo apodaron los periodistas. Y no era para menos, el pequeño nació con 5,650 kg mediante una cesaría. Sin embargo la historia cobró dramatismo por las serias complicaciones en su salud. Ahora, a punto de cumplir tres meses de vida, se recupera favorablemente en su humilde casi del departamento 9 de Julio.

“Un milagro gigante en medio de tanta desolación”, titula Diario de Cuyo después de entrevistar a Melisa y Federico, los papás de la criatura. Maycol recibió el alta el viernes pasado después de una larga y dura lucha: padeció tres convulsiones cuando ingresó a terapia intensiva, otra en terapia intermedia y otra cuando lo canalizaron. Además sufrió un ataque que provocó que su frecuencia cardíaca se elevara durante dos días. Los médicos descubrieron que el menor había contraído una bacteria mientras estaba en el vientre y esto desencadenó una serie de dificultades.

“Nos dieron un parte crítico cuando lo metieron a terapia intensiva, nos dijeron que pasando las 48 horas podía llegar a haber una posibilidad. Por suerte soportó todos los medicamentos y el entubamiento y hoy lo tenemos en casa con nosotros”, contó su papá al periodista Leonardo Quiroga.

Maycol Balmaceda, el superbebé sanjuanino.

Después de pasar 18 días en terapia intermedia y 17 días en terapia intensiva, el pequeño fue recibido con mucho amor en su barrio. Su familia y vecinos no habían podido conocerlo por las medidas preventivas en medio de la cuarentena por el coronavirus. “Por lo del coronavirus los vecinos nos cuidamos entre nosotros y cuidamos sobre todo a Maycol, por eso llegan hasta la puerta de calle y mandan saludos y preguntan, pero no entran a la casa”, aseguró la bisabuela, Ilda Funes.

El superbebé deberá regresar al hospital para un control de rutina con el cardiólogo y neurólogo. Mientras tanto disfruta de ser el niño mimado del barrio. “El gordo está muy bien, se está acostumbrando a la casa y a sus hermanas que lo quieren besar y abrazar todo el tiempo”, expresó Melisa.




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